El secretario de Trabajo, Julio Cordero, afirmó que el Gobierno nacional trabaja en un proyecto de reforma laboral que será enviado al Congreso en las próximas semanas. “Tenemos que lograr que la Argentina pueda producir y trabajar, y para ello en este esquema es fundamental mantener el equilibrio fiscal”, sostuvo durante su exposición ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados.
Dentro de los cambios que impulsa la cartera laboral, uno de los conceptos centrales es el de salario dinámico, una idea que apunta a modificar el esquema actual de negociación colectiva y los criterios de actualización salarial que rigen en el país desde hace décadas.
En la práctica, la propuesta oficial implica un reordenamiento del sistema de referencia salarial vigente. Hoy los sueldos de convenio funcionan como pisos mínimos garantizados para los trabajadores encuadrados en un gremio. Pero el planteo del Gobierno busca invertir esa lógica: que los valores pactados sectorialmente pasen a funcionar como techos de referencia.
De este modo, los sindicatos dejarían de tener la prerrogativa de fijar un mínimo uniforme, y cada empresa podría pactar montos diferentes según su situación o desempeño, siempre que no superen los valores establecidos por los convenios colectivos.
“Estamos trabajando hace dos meses. Eso es lo que marca la diferencia entre los salarios de convenio y los salarios reales, que estos últimos son muy superiores y deben serlo. Como la inflación baja, ahora la negociación es otra cosa. Los empleadores deben pagar más a los trabajadores que se diferencian y se destaquen», explicó Cordero ante los legisladores.

Reforma laboral: «salarios dinámicos»
El esquema de “salarios dinámicos” también eliminaría la indexación automática por inflación, un mecanismo que el Ejecutivo considera “distorsivo” y que, según su visión, generó una escalada de costos laborales en los últimos años.
En su lugar, se buscaría vincular los aumentos con la productividad y los resultados de cada sector o firma, de manera que los ajustes sean “más flexibles y realistas”. El objetivo, planteó Cordero, es que los salarios se adapten al desempeño de cada actividad y reconozcan la eficiencia o el mérito de los trabajadores, más que los aumentos generales definidos por la inflación.
“Queremos que los salarios generen este diferencial por mérito. Si todo es lo mismo, se apunta hacia abajo”, remarcó el secretario de Trabajo.
Hacia una reforma más amplia
El concepto de salario dinámico se enmarca dentro de una reforma laboral más amplia que el Gobierno considera clave para mejorar la competitividad, atraer inversiones y reactivar el empleo formal. En ese paquete también se analizan modificaciones al régimen de indemnizaciones, licencias y modalidades de contratación.
El secretario de Desregulación, Alejandro Cacace, confirmó que varias de estas reformas serán presentadas el próximo 15 de diciembre, junto con otros proyectos vinculados al Presupuesto 2026.
“Estamos trabajando en un marco normativo que promueva la formalidad, que simplifique las relaciones laborales y que incentive la creación de empleo genuino”, señaló Cacace durante su intervención en el Congreso.




