Lo más relevante de la jornada judicial no fue únicamente el procesamiento de César Máximo Carreras (19) y Santiago Bagne (18) por la agresión a un joven a la salida de un boliche en Tafí del Valle, sino lo que trascendió durante la audiencia: el pacto de silencio que cubría el caso ha comenzado a romperse.
El auxiliar Hugo Campos, bajo instrucciones de la fiscala Mónica García de Targa, presentó la teoría del caso. El incidente se originó el jueves 29 en el interior del boliche La Cañada, cuando Carreras y otros jóvenes se molestaron al ver a un chico bailando con la hermana de uno de ellos. Si bien la seguridad del local controló la situación y desalojó a los iniciadores, la violencia escaló afuera.
Según la fiscalía, Patricio Ledezma (19), quien había estado en la trifulca inicial, decidió retirarse cerca de las 5 de la mañana. Al salir, le advirtieron que un grupo de rugbiers de Concepción lo esperaba. «Al descubrirlo, lo señalaron y comenzaron a insultarlo. La víctima corrió, pero fue perseguida hasta que uno de ellos le puso el pie, haciéndolo caer en una zanja», relató Campos.

Allí ocurrió lo peor: «Un grupo de al menos 15 jóvenes comenzó a golpearlo con puños y patadas, incluso en la cabeza. Además, formaron un cerco humano para impedir que lo ayudaran», detalló el auxiliar, quien calificó el hecho como lesiones graves en grado de tentativa, agravadas por el concurso premeditado de dos o más personas.
Se quiebra el silencio: nuevas pruebas y acusaciones cruzadas
Durante la audiencia surgieron elementos clave que indican una ruptura en la lealtad del grupo. Se confirmó que Carreras, al ser detenido tras forcejear con la policía, gritó que él no tenía nada que ver y aportó los nombres de otros dos jóvenes señalándolos como los verdaderos responsables. Las identidades se mantienen bajo reserva para no entorpecer la investigación, aunque la Fiscalía aún no ha procedido con estas nuevas detenciones.
Por su parte, la víctima aportó un dato crucial: «Bagne se comunicó conmigo para pedirme disculpas y decirme que él no tuvo participación. Hasta me pasó un video del momento en el que me estaban pegando», declaró Ledezma.
José María Molina, abogado de la querella, sumó presión: «Tenemos un nuevo video que registra otro momento del ataque; con esto tenemos certeza de la identidad de dos personas que ya estaban nombradas». En diálogo con La Gaceta, Molina advirtió: «De a poco recolectamos nuevos nombres. Vamos a investigar a fondo hasta llegar a cada uno. Esto es solo el comienzo».
El letrado también destacó la colaboración de testigos presenciales, revelando que el grupo agresor ya era conocido ese verano por protagonizar otras peleas.
«Hoy fue Patricio, mañana puede ser una víctima fatal», alertó.
La batalla legal y el fallo del juez
La audiencia estuvo marcada por fuertes cruces. La querella acompañó la imputación del Ministerio Público, pero Molina adelantó que es provisoria: «Surgirán evidencias para acusarlos de tentativa de homicidio».
Las defensas, divididas, plantearon sus estrategias:
Defensa de Carreras (Ángel Fara y Luis Medina): rechazaron la acusación argumentando falta de pruebas directas que muestren a su cliente golpeando a la víctima y valoraron que el joven haya aportado nombres de otros involucrados.
Defensa de Bagne (Gonzalo Azcárate y Macario Santamarina): cuestionaron el accionar fiscal y pidieron la nulidad. «Se habla de un cerco humano sin testimonios que lo acrediten. Se menciona un ataque grave, pero el médico diagnosticó lesiones menores con 30 días de recuperación», argumentaron.
Finalmente, el juez Javier Núñez Campero rechazó los planteos defensivos. Aunque la Fiscalía pidió dos meses de preventiva, el magistrado dictó prisión preventiva por 30 días. Al cierre de esta edición, el comisario Marcos Goane organizaba el traslado de los acusados al penal de Benjamín Paz.
La voz de la víctima: «Sobreviví a un ataque feroz»
Habilitado por el juez para hablar, Patricio Ledezma fue contundente y rechazó la estrategia de los defensores de minimizar el hecho. «Me parece paupérrimo que cuestionen que esto no es un caso Fernando Báez Sosa. La única diferencia es que yo sobreviví a un feroz ataque», sentenció.
El joven relató las secuelas psicológicas: «Es muy triste. Parece que no tengo nada porque recién ayer me hicieron estudios, pero estoy sufriendo ataques de pánico y estrés postraumático. ¿La salud mental no cuenta?». Y cerró con un pedido de justicia: «No puede ser que una noche de diversión se transforme en una pesadilla por culpa de unos cuantos».
Tolerancia cero: la postura de la Unión de Rugby
Ante la conmoción social y la vinculación de jugadores del club Huirapuca, la Unión de Rugby de Tucumán (URT) emitió un comunicado expresando su «rechazo absoluto a toda forma de violencia».
«El respeto, integridad y disciplina no se limitan al campo de juego», reza el texto oficial. La institución aseguró que, si bien respeta los tiempos de la justicia, reafirma su postura de «tolerancia cero» ante estas conductas, solidarizándose con Ledezma y poniéndose a disposición de las autoridades para esclarecer el hecho.




