
Un grave caso de corrupción institucional y violencia sistémica en el sur tucumano recibió una sentencia condenatoria por parte de los tribunales provinciales. El juez de instrucción Mario Velázquez dictó la condena de dos efectivos de la fuerza de seguridad por una detención irregular.
El proceso penal reconstruyó las maniobras ilícitas que los agentes ejecutaron dentro de la Comisaría de Monteros contra un ciudadano. El magistrado homologó un acuerdo de juicio abreviado donde los acusados reconocieron de forma expresa su culpabilidad en las maniobras. Sin embargo, el fallo sumó duras críticas hacia los mecanismos iniciales de la investigación judicial.
El accidente en la ruta 38 y la farsa armada en la seccional
Los hechos comenzaron a desarrollarse durante la madrugada del 27 de marzo de la temporada 2023. El ciudadano Roberto Andrés Marchese protagonizó un siniestro vial en el cruce de la ruta nacional 38 y la calle Italia. El conductor colaboró activamente con las pericias de rigor y aceptó el traslado a la dependencia para los exámenes de toxicología. La situación cambió de forma drástica dentro de las oficinas policiales debido al estado de shock del automovilista.
Al registrar dificultades para completar una muestra médica, los agentes inventaron una supuesta contravención para dejarlo tras las rejas.
La pesquisa posterior demostró que el oficial principal William Martínez confeccionó un sumario contravencional con datos ideológicamente falsos. Para blindar la maniobra, el agente Santiago Barrionuevo aportó una declaración testimonial ficticia que respaldaba la falsa agresión callejera. Ambos documentos públicos afirmaban que el conductor generaba disturbios en la vía pública al momento del arresto. Esta versión oficial terminó totalmente desmentida por las planillas iniciales del choque que labraron las patrullas en la ruta.
Una feroz golpiza en un calabozo repleto de presos
La arbitrariedad del arresto derivó en consecuencias físicas muy graves para el damnificado en las celdas comunes. Los uniformados alojaron a Marchese en un calabozo saturado que albergaba a otras 17 personas privadas de la libertad. En ese sector del edificio, la víctima sufrió una violenta golpiza por parte de los internos que le provocó múltiples heridas. Los informes forenses confirmaron que el afectado carecía de marcas corporales antes del ingreso a la seccional. Horas más tarde, los médicos constataron hematomas y excoriaciones severas provocadas por el encierro forzado.
Penas condicionales y el rescate del expediente
El tribunal dictó una pena de un año de prisión de ejecución condicional para Martínez por falsedad ideológica. Por su parte, Barrionuevo recibió una sanción de seis meses de prisión condicional bajo el cargo de falso testimonio. Ambos uniformados deberán pagar una reparación económica a la víctima y tienen prohibido acercarse a su domicilio. El juez Velázquez cuestionó que las oficinas judiciales hubieran archivado esta causa con anterioridad a pesar de las pruebas evidentes.



