
Tras ocho meses de reclamos sin respuesta y el temor constante a las inundaciones, 420 familias de Los Vallistos salieron a manifestarse. Critican la inacción del Gobierno provincial y la falta de soluciones estructurales en el interior.
La paciencia de los vecinos del interior tucumano se agotó. En una dramática protesta nocturna que incluyó el corte de la Ruta Provincial 306, residentes de tres barrios adjudicados por el Instituto Provincial de la Vivienda y Desarrollo Urbano (IPVDU) en Los Vallistos alzaron la voz para denunciar el abandono estatal y exigir obras de infraestructura urgentes que eviten nuevas inundaciones.
El reclamo apunta directamente a la gestión del gobernador Osvaldo Jaldo y de su ministro del Interior, Darío Monteros, a quienes los manifestantes acusan de postergar las obras esenciales de contención e infraestructura mientras la población vive con el temor constante de perder sus hogares.
Ocho meses sin soluciones definitivas
Con carteles, cacerolas y una marcha pacífica, 420 familias se congregaron para visibilizar una crisis que lleva más de ocho meses sin resolverse. Según expresaron los propios damnificados, tras sufrir un grave evento de inundación, la única respuesta del Poder Ejecutivo provincial fueron «soluciones paliativas» que no resuelven el problema de fondo.
«No dormimos. Somos 420 familias en Los Vallistos que pagamos nuestras casas; no somos un asentamiento. Queremos que el Gobernador se haga presente y haga obras, que construya los terraplenes que necesitamos», manifestó entre lágrimas una de las referentes del sector durante la protesta.
La falta de mantenimiento, la carencia de terraplenes y la escasa planificación hidráulica en la zona mantienen a los vecinos en alerta permanente cada vez que se registran precipitaciones.
La «pelota» de la burocracia estatal
Uno de los puntos más críticos señalados por los manifestantes es la falta de coordinación y la evasión de responsabilidades entre los organismos estatales. Bajo el lema «Basta de tirarse la pelota entre el IPV, la Intendencia, la DPA y Obras Públicas», los vecinos denunciaron que la respuesta oficial recurrente es la «falta de presupuesto».
Esta inacción oficial deja al descubierto una brecha en la gestión de Darío Monteros al frente del Ministerio del Interior, cartera responsable de garantizar la contención, la infraestructura y el bienestar de los municipios y comunas del interior tucumano.
Vivir sin tranquilidad
El impacto psicológico y social en la comunidad es profundo. Adultos mayores y familias enteras que habitan la zona desde hace tres décadas aseguran haber perdido la paz mental.
«Hace 30 años que estamos acá. Teníamos un hogar con amor y felicidad; ahora, sin un hogar seguro, solo nos queda la tristeza y el miedo», relató otra de las residentes.
Los manifestantes adelantaron que mantendrán las medidas de fuerza y los cortes intermitentes en la Ruta 306 hasta que las autoridades provinciales presenten un plan de obras firme, con presupuesto asignado y plazos de ejecución concretos.



