Lebbos denunció una “maquinaria de impunidad”

El padre de Paulina presentó un recurso de casación contra la sentencia de la Sala III y pidió que se revoquen las absoluciones.

Alberto Lebbos presentó un recurso de casación contra el fallo que absolvió a César Soto y Sergio Kaleñuk en el juicio por el crimen de su hija, Paulina Lebbos. En la presentación, el padre de la joven denunció la existencia de una “maquinaria de impunidad” sostenida durante dos décadas por sectores judiciales, policiales y políticos.

El planteo fue realizado con el patrocinio del abogado Juan Emilio Abraham Musi y busca que la Corte Suprema de Justicia de Tucumán revise la sentencia dictada por la Sala III, que absolvió de manera unánime a Soto como presunto autor material del crimen y a Kaleñuk como supuesto encubridor.

“Hence 20 años se cuestiona mi legitimidad para saber la verdad; una verdad que se ve tapada atrás de un oscurantismo procesal que consta de tres pilares: judicial, policial y político”, sostuvo Lebbos en el escrito.

La presentación cuestiona los fundamentos del tribunal y denuncia una “exclusión sistemática de la parte damnificada” durante el proceso. Según el planteo, esa exclusión habría impedido que la familia participara plenamente como querellante y habría contribuido a consolidar un esquema de impunidad en torno al caso.

Lebbos sostiene que, pese a sus reiterados pedidos de información y participación, el sistema judicial y el Ministerio Público Fiscal le vedaron el derecho a ser oído e informado. En ese marco, pidió ser reconocido como “querellante tardío” y afirmó que la falta de presentación en una etapa procesal determinada no puede ser utilizada en perjuicio de una víctima que demostró de manera constante su interés en intervenir en la causa.

El recurso también califica como “violencia institucional” que el tribunal haya utilizado la ausencia de parte querellante como argumento para sostener que no podía dictarse una condena. Para Lebbos, esa ausencia fue consecuencia del propio “oscurantismo del aparato estatal”.

El crimen y los juicios anteriores

Paulina Lebbos desapareció el 26 de febrero de 2006, cuando tenía 23 años. Su cuerpo fue encontrado 15 días después en una banquina de la ruta 341, en Tapia. Desde entonces, el caso se convirtió en uno de los expedientes más emblemáticos de Tucumán por las denuncias de encubrimiento, desvíos investigativos y responsabilidades institucionales.

En juicios anteriores se dictaron nueve condenas firmes por encubrimiento contra integrantes de la cúpula policial durante el alperovichismo, jefes de la Regional Norte y el exfiscal de Instrucción Carlos Albaca. El último debate oral apuntaba a definir responsabilidades por la autoría material del crimen.

Sin embargo, el 6 de mayo, Soto fue absuelto por falta de pruebas y Kaleñuk quedó exculpado luego de que el fiscal Carlos Sale retirara la acusación en su contra.

El planteo contra la absolución de Kaleñuk

Uno de los puntos centrales del recurso es el pedido de nulidad absoluta de lo actuado respecto de Sergio Kaleñuk desde el requerimiento de elevación a juicio. La querella sostiene que el desistimiento fiscal careció de motivación suficiente y se basó en una valoración fragmentaria de los indicios.

El escrito afirma que hubo una “confluencia temporal y geográfica” entre los principales sospechosos en la zona del Autódromo y el parque 9 de Julio durante la mañana del crimen. Según la tesis de la querella, mientras Paulina se dirigía al domicilio de César Soto, las antenas de telefonía celular ubicaban en ese mismo radio al chofer de la Gobernación, Daniel Paz, y al propio Kaleñuk.

La presentación destaca que el teléfono de Kaleñuk impactó en una antena de avenida Independencia en coincidencia temporal con la última consulta de saldo registrada por el celular de Paulina. Para la querella, ese dato refuerza la hipótesis de su participación en una estructura destinada a desviar la investigación.

Lebbos y Musi también cuestionaron la coartada de Kaleñuk, quien había dicho que se encontraba en el Club Central Córdoba vendiendo entradas. Según el recurso, esa versión queda desvirtuada por registros de telefonía que lo ubicarían en otro sector durante la mañana del hecho.

El pedido de condena para Soto

Respecto de César Soto, ex pareja de Paulina, la querella pidió que se revoque su absolución y que se dicte una condena de cumplimiento efectivo. El recurso sostiene que durante el debate oral se incorporaron indicios graves, precisos y concordantes para responsabilizarlo por el crimen.

La presentación recupera testimonios de las hermanas de la víctima sobre una relación marcada por violencia, celos y control. Para Lebbos y Musi, esos antecedentes deben ser analizados con perspectiva de género y no como hechos aislados.

En ese sentido, el escrito cuestiona al tribunal por fragmentar la prueba indiciaria y por no valorar adecuadamente el contexto de violencia que, según la querella, rodeaba la relación entre Paulina y Soto.

El recurso pidió que se imponga reclusión perpetua a Soto y seis años de prisión a Kaleñuk por encubrimiento agravado. Además, la querella hizo reserva del caso federal ante la Corte Suprema de la Nación y anticipó la posibilidad de acudir a tribunales internacionales para reclamar el derecho a la verdad y a la justicia.