La política es un circo: la insensibilidad en tiempos de crisis

Opinión: Dr Alfredo Aydar

En un contexto en el que más de 6.000 personas en Lamadrid / Tucumán, enfrentan las secuelas devastadoras de las recientes inundaciones, y miles más en el resto de la provincia, intentan recuperarse y secar sus pertenencias, la aparición pública del vicegobernador Miguel Acevedo junto a la intendente de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, en un circo ha desatado una ola de críticas y cuestionamientos en la sociedad tucumana.

Es innegable que la política no está exenta de ceremonias y eventos recreativos, ni que los funcionarios también tienen derecho a disfrutar de su tiempo libre. Sin embargo, la imagen de los políticos asistiendo a un espectáculo de entretenimiento en medio de una crisis humanitaria plantea interrogantes sobre la priorización de las acciones de gobierno.

Los ciudadanos afectados por la inundación no solo han perdido bienes materiales, sino también la estabilidad emocional y la seguridad que se derrumbó con las aguas.

Vicegobernador Miguel Acevedo

Las calles de la capital provincial están llenas de desechos y escombros, donde la falta de atención y respuesta efectiva se deja ver a simple vista.

En este contexto, la presencia de Acevedo y Chahla en un circo puede parecer, en el mejor de los casos, una falta de sensibilidad y, en el peor, una desconexión alarmante entre los representantes del pueblo y las realidades que enfrentan sus electores.

«Lo que nos llama la atención es si realmente es oportuno participar en eventos festivos mientras la ciudad parece un basurero y los ciudadanos sufren en silencio», comentó un vecino de la zona afectada, quien se encontraba tratando de limpiar su hogar. «¿No deberían estar trabajando en soluciones inmediatas en lugar de divertirse?».

Desde el punto de vista de las expectativas sociales, es fundamental que los funcionarios públicos prioricen sus tareas ante la adversidad.

El rol que desempeñan no se limita a la representación política, sino que también implica un compromiso escrupuloso con el bienestar de la comunidad. Aquellos que ocupan posiciones de liderazgo tienen la responsabilidad de ser ejemplos de responsabilidad y empatía.

La respuesta de la ciudadanía ha sido un eco de descontento en redes sociales, donde muchos piden una reconsideración de las prioridades del gobierno. «Los tiempos de ocio se pueden disfrutar, pero no en un momento así», reflexiona el doctor Alfredo Aydar, un profesional que ha estado trabajando en apoyo a las víctimas de las inundaciones. “Es un momento de acción, de involucrar a todos los sectores para brindar asistencia.

La política no puede convertirse en un espectáculo mientras las personas sufren.

En síntesis, la imagen del vicegobernador y la intendente disfrutando de un circo en tiempos de crisis despierta indignación y cuestiona las prioridades de aquellos que nos representan.

La política, en lugar de un circo, debería ser un espacio para la acción y el compromiso con quienes más lo necesitan. En un momento crucial para Tucumán, el llamado es claro: es hora de dejar las distracciones y enfocarse en la recuperación de la comunidad.