La Ferrari “Tucumana” ganó un premio en Autoclásica.

La trajo Joaquín "Yiyi" Kohn a la Argentina. Y su hijo Sebastián la expuso en Autoclásica 2026.

El ejemplar, una Ferrari 512 TR de 1994, fue comprado en París por Joaquín “Yiyi” Kohn y tuvo su hogar en Tucumán durante décadas. En Autoclásica recibió el Premio Germán Sopeña. La historia fue reconstruida por Autoblog a partir de una entrevista con Sebastián Kohn, hijo del empresario.

La Ferrari 512 TR conocida como “La Tucumana” fue una de las protagonistas de Autoclásica. El deportivo recibió el Premio Germán Sopeña, que distingue al mejor automóvil deportivo contemporáneo de la muestra realizada en el Hipódromo de San Isidro.

El modelo se fabricó en Italia entre 1991 y 1994 y representó una evolución de la Testarossa. Está equipado con un motor de 12 cilindros, 428 caballos de potencia y una velocidad máxima de 314 kilómetros por hora. De las 2.261 unidades producidas, una sola llegó a la Argentina: la que terminó radicada en Tucumán.

La historia fue reconstruida por Autoblog, en su nota original, a partir de una entrevista con Sebastián Kohn, hijo de Joaquín “Yiyi” Kohn, quien compró el auto y lo trajo al país en diciembre de 1994.

En aquel momento, Sebastián tenía 13 años. Recordó que su padre era un apasionado de los autos: había corrido rally con un Fiat 600 y también tuvo un Mercedes-Benz 300 SL y un BMW 850i. La afición familiar sigue vigente: Sebastián conserva la Ferrari y la usa, además de conducir un Alfa Romeo Giulia Veloce Q4.

La búsqueda del auto comenzó durante un viaje por Europa. Yiyi Kohn llegó a consultar por una Lamborghini Diablo en Módena y luego en París. También visitó Maranello, donde probó una Ferrari 348, pero no quedó convencido. El cambio llegó en Mónaco, cuando vio una 512 TR estacionada frente al casino. Le gustó y, en París, cerró la compra en un concesionario oficial de Ferrari.

Como en ese momento no había representación oficial de la marca en la Argentina, el traslado fue complejo: el vehículo salió de Maranello, pasó por París, viajó a Sudamérica vía Caracas y finalmente llegó al puerto de Buenos Aires. Desde allí, Yiyi condujo la Ferrari hasta Tucumán.

El viaje tuvo un contratiempo casi inmediato. El spoiler negro delantero, muy bajo, se desprendió al golpear contra un pozo poco después de salir a la ruta. Sin embargo, el empresario había previsto posibles dificultades para conseguir repuestos: junto con el auto encargó piezas por un valor equivalente al de la Ferrari. Ese lote incluía componentes de mantenimiento y un juego completo de ópticas que, décadas más tarde, Sebastián pudo utilizar.

La 512 TR llegó sin equipo de audio. Su dueño le instaló un estéreo en Buenos Aires y, según contó su hijo, todavía conserva un cassette con una selección de canciones de FM Aspen. La documentación del vehículo también confirmó que salió de fábrica sin radio.

En Tucumán, la Ferrari formó parte de la rutina de Yiyi. La usaba los sábados para ir a trabajar y los domingos solía estacionarla frente al Ru Café, en la esquina de Mendoza y 25 de Mayo. Allí se reunía con amigos y, según recordó Sebastián, su padre solía prestarles el auto para que dieran una vuelta.

La 512 TR también fue fotografiada en la provincia para una nota de la revista Parabrisas. En esas imágenes, el deportivo aparece frente a la Casa Histórica. La crónica de su llegada al país ya había sido narrada en 2017 por Alejandro SRT8, quien contó cómo fue a buscarla al puerto de Buenos Aires.

La Ferrari 512 TR recibió el Premio Germán Sopeña de la Prensa Especializada en Autoclásica 2026.

Yiyi Kohn falleció en abril de 2023. Desde entonces, su hijo se ocupó de reunir documentos y reconstruir el recorrido del vehículo. La familia inició además el proceso de certificación Ferrari Classiche, que incluye trabajos de mantenimiento y la reparación de parte del circuito de refrigeración.

La Ferrari permanece en Buenos Aires mientras avanza ese proceso. Sebastián también prepara un documental sobre el auto: una parte se filmará de noche en Buenos Aires y otra, durante el día, en Tucumán.

La entrevista con Sebastián Kohn se realizó durante Autoclásica.

El odómetro guarda una marca personal para la familia. Yiyi manejó el auto unos 7.000 kilómetros. Después de su muerte, Sebastián puso en cero el contador parcial; desde entonces, sumó otros 800 kilómetros al volante de la Ferrari.

La Ferrari 512 TR de Sebastián Kohn se exhibió junto a una Testarossa negra en Autoclásica.