
La Confederación General del Trabajo (CGT) volvió a elevar el tono de sus reclamos al Gobierno de Javier Milei. El cotitular de la central obrera, Cristian Jerónimo, afirmó que no se descarta una medida de fuerza antes de fin de año si no se abre un canal de diálogo.
El dirigente sindical sostuvo que la prioridad es evitar una escalada del conflicto. Sin embargo, advirtió que la situación podría agravarse si el Gobierno no escucha los planteos de los trabajadores.

Entre las principales preocupaciones de la CGT aparecen la pérdida de puestos de trabajo, el endeudamiento de los hogares y el deterioro de los ingresos previsionales. Jerónimo señaló además que el temor a perder el empleo es una de las inquietudes que más se repite entre la población.
La CGT pide abrir una cuenta mesa de diálogo
Jerónimo planteó que la central sindical mantiene una doble estrategia: reclamar contra las medidas que considera perjudiciales para los trabajadores y, al mismo tiempo, buscar instancias de negociación.
En ese sentido, remarcó que una medida de fuerza no es la primera opción de la CGT. La expectativa está puesta en que el Gobierno habilite una instancia de diálogo que permita discutir los problemas laborales y económicos.
El dirigente formuló sus declaraciones desde Roma, después de participar junto a otros representantes sindicales de un encuentro en el Vaticano con el papa León XIV.
Una advertencia de cara a fin de año
Consultado específicamente por la posibilidad de un paro antes de finalizar 2026, Jerónimo sostuvo que la CGT nunca descarta esa alternativa, aunque expresó su deseo de que no sea necesario llegar a esa instancia.
El escenario dependerá ahora de la evolución del conflicto laboral y de la posibilidad de que el Gobierno y la central obrera encuentren un espacio de negociación.



