
La protesta del 5 de octubre pondrá en la calle el malestar por las tarifas eléctricas. En los últimos meses se acumularon aumentos, mientras EDET pidió nuevas revisiones y el ERSEPT volvió a habilitar incrementos. ¿Quién autoriza las subas, qué decide Nación y cuánto termina pagando una familia tucumana?
La factura de luz dejó de ser un simple gasto mensual para convertirse en uno de los principales dolores de cabeza de miles de familias tucumanas.

El próximo lunes 5 de octubre, a las 20, organizaciones de consumidores y vecinos autoconvocados realizarán una “marcha de velas” en Plaza Yrigoyen para reclamar contra los aumentos de EDET y cuestionar el papel del Ente Único de Control y Regulación de los Servicios Públicos de Tucumán (ERSEPT). La convocatoria es impulsada por REDECU y FODECUS, junto con usuarios particulares.
La protesta llega después de meses de modificaciones tarifarias y con un nuevo aumento que comenzó a regir este jueves 1 de octubre.
Pero detrás de una boleta hay una cadena de decisiones bastante más compleja que un simple “EDET aumentó”.
Tres aumentos en tres meses
La documentación oficial del Gobierno tucumano establece un esquema escalonado para la tarifa de EDET.
El cronograma aprobado por el ERSEPT contempla:
– 4% desde septiembre de 2026.
– 3,5% desde octubre.
– 2,1% desde noviembre.
Los porcentajes se aplican de manera sucesiva, por lo que no corresponde simplemente sumarlos como si fueran un único incremento. Considerados en forma compuesta, representan aproximadamente un 9,9% respecto del valor previo al primer tramo.
Y hay un dato clave: el esquema no surgió de una decisión unilateral de EDET.
El ERSEPT aprobó los cuadros tarifarios y posteriormente acordó con EDET una aplicación escalonada de los valores técnicos previamente determinados. La Resolución ERSEPT 656/26 establece expresamente los tres tramos y los cuadros de aplicación correspondientes.
Es decir: EDET cobra la tarifa, pero el cuadro tarifario está sujeto al régimen regulatorio provincial.

¿Y cuánto aumentó realmente la luz durante 2026?
En julio y agosto comenzaron a impactar en las facturas las actualizaciones tarifarias autorizadas durante abril y mayo. EDET informó entonces que el incremento acumulado podía alcanzar hasta el 38% para usuarios residenciales y hasta el 44% para comercios, dependiendo de la categoría y el consumo.
Por eso hay que diferenciar dos cosas. Una cosa es el aumento que aparece en una factura determinada como consecuencia del traslado de decisiones tarifarias anteriores. Otra es el nuevo esquema de 4% + 3,5% + 2,1% que comenzó a aplicarse desde septiembre.
La combinación de ambos procesos explica por qué muchos usuarios perciben que las facturas pegaron un salto muy superior al porcentaje anunciado para octubre.
Nación también juega en la boleta
El precio final de la electricidad contiene componentes vinculados con el abastecimiento de energía en el Mercado Eléctrico Mayorista y con los subsidios nacionales.
La normativa nacional vigente en 2026 estableció el nuevo régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Además, la Secretaría de Energía fijó los precios estacionales que deben utilizar los distribuidores para determinar sus cuadros tarifarios.
La propia Resolución 656/26 del ERSEPT incorpora en sus fundamentos las normas nacionales que establecen los precios mayoristas y los mecanismos de subsidios.
Por eso, una factura de EDET tiene componentes cuya definición no depende exclusivamente de Tucumán.
De hecho, la resolución provincial dispone que en las facturas aparezca expresamente el concepto “Subsidio Estado Nacional” cuando corresponda.
La discusión, entonces, tiene dos niveles: Nación interviene sobre el costo mayorista y el esquema de subsidios; Tucumán regula la distribución y aprueba los cuadros tarifarios de EDET a través del ERSEPT.
¿Quién autoriza los aumentos?
Esta es una de las preguntas que los usuarios plantean en medio de la protesta. EDET es la empresa distribuidora. Pero no fija libremente el cuadro tarifario.
El ERSEPT es el organismo provincial encargado de regular y controlar el servicio público, y sus resoluciones determinan los cuadros tarifarios aplicables.
En agosto, el organismo aprobó mediante la Resolución 656/26 la aplicación escalonada de los valores correspondientes a septiembre, octubre y noviembre. El acuerdo previo entre EDET y ERSEPT del 20 de agosto estableció la modalidad gradual de traslado a las tarifas.
Además, EDET solicitó una revisión extraordinaria del Valor Agregado de Distribución (VAD) correspondiente al período agosto-octubre de 2026.
El ERSEPT abrió el procedimiento de Consulta Pública Documentada para analizar ese pedido. La propia resolución aclara que la variación del índice de costos presentada por EDET no determina automáticamente un nuevo aumento: debe aplicarse la metodología correspondiente y seguir el procedimiento regulatorio.
Esto significa que hay una nueva discusión tarifaria abierta. Y eso explica buena parte del enojo que llevará a los vecinos a la calle.
La Defensoría también cuestionó el proceso
La Defensoría del Pueblo de Tucumán presentó un planteo ante el ERSEPT por la actualización tarifaria.
El organismo cuestionó aspectos vinculados con el incremento, la información disponible, la transparencia, las deficiencias en la prestación del servicio y el mecanismo utilizado para la participación ciudadana.
Además, reclamó garantizar una Audiencia Pública presencial y virtual, con documentación accesible y condiciones que permitan una participación efectiva de los usuarios.
Es un dato importante porque coloca el debate más allá de las consignas políticas: el propio organismo defensor de los ciudadanos está reclamando mayor información y participación en el proceso tarifario.
¿Cuánto paga una familia tucumana?
No existe una única factura residencial. El monto depende del consumo, la categoría del usuario, los subsidios, los impuestos y los distintos componentes tarifarios.
Pero los testimonios recogidos durante las protestas muestran que algunos hogares están recibiendo boletas de cientos de miles de pesos.
En Famaillá, por ejemplo, una vecina relató haber recibido una factura de $403.000. Otro usuario afirmó que su boleta pasó de $127.000 a $353.000. También se difundieron testimonios de facturas de $677.000 y hasta de alrededor de $1 millón. Se trata de casos particulares denunciados por los propios usuarios y no de una tarifa residencial uniforme. Esa diferencia es fundamental.
No se puede decir que todas las familias tucumanas pagan esos montos. Sí se puede afirmar que existen usuarios que denuncian facturas de ese orden y que esos casos alimentaron el reclamo que desembocará en la marcha de velas.
Del hogar al comercio: la factura que encendió otra alarma
En septiembre trascendió el caso de un importante hotel tucumano que recibió una factura cercana a $100 millones, sin incluir el consumo del casino que funciona en el mismo predio.
El sector hotelero y gastronómico comenzó a reclamar ante el ERSEPT por el impacto de los costos eléctricos y, particularmente, por los cargos relacionados con la potencia contratada.
Esa discusión muestra que el problema tarifario tiene diferentes dimensiones según el tipo de usuario. Para una familia, el impacto aparece directamente en el presupuesto doméstico. Para un comercio, puede transformarse en un costo fijo capaz de afectar la rentabilidad y los precios.

La marcha de velas no apunta únicamente contra EDET.
Los organizadores también cuestionan al ERSEPT y reclaman mayores controles sobre las inversiones y la calidad del servicio.
Entre los reclamos aparecen cortes, variaciones de tensión y supuestos daños en electrodomésticos. Son denuncias de usuarios y organizaciones que deberán ser contrastadas caso por caso ante el organismo regulador.
Pero existen antecedentes documentados de intervenciones del ERSEPT frente a reclamos individuales. En distintos expedientes publicados oficialmente durante 2026 aparecen resoluciones que determinaron responsabilidades de EDET por daños en electrodomésticos y ordenaron reparaciones o reposiciones, además de sanciones expresadas en kilovatios hora.
El debate, entonces, no es solamente cuánto cuesta la luz. También es qué servicio recibe el usuario a cambio de lo que paga y qué controles existen sobre la empresa concesionaria.
Una concesión que vuelve al centro de la discusión
La Legislatura tucumana aprobó la Ley 10.001, que ratificó un acuerdo entre el Poder Ejecutivo provincial y EDET y estableció el 30 de septiembre de 2026 como fecha límite para el llamado a una licitación pública nacional e internacional destinada a la venta del paquete accionario mayoritario de la empresa. También fijó el 4 de abril de 2027 como fecha de vencimiento del segundo período de gestión.
Ese proceso se convirtió en otro de los puntos de discusión entre usuarios, dirigentes y organizaciones de consumidores. Mientras la tarifa vuelve a aumentar, también se debate el futuro de la empresa que presta el servicio eléctrico en Tucumán.
La marcha de velas llega en el momento más sensible
La protesta del 5 de octubre a las 20 en Plaza Yrigoyen será, en definitiva, el punto de encuentro de varios reclamos.
El aumento de las facturas, los nuevos incrementos previstos, el pedido de EDET para revisar el VAD, los cuestionamientos al ERSEPT, los reclamos por cortes y calidad del servicio, la discusión sobre los subsidios nacionales y el futuro de la concesión.
La discusión es larga y planea cada vez más interrogantes.
¿Cuánto de la factura responde al costo de la energía nacional? ¿Cuánto corresponde a la distribución provincial? ¿Qué subsidios recibe cada usuario? ¿Qué inversiones realizó EDET? ¿Qué controla efectivamente el ERSEPT? ¿Y cuánto más puede aumentar la boleta antes de que el problema deje de ser tarifario y pase a convertirse en un problema social?
El lunes, las velas llegarán a Plaza Yrigoyen.
La discusión, en cambio, lleva meses encendida.




