Jaldo y la corrupción: el 53% cree que Tucumán va por mal camino

Un relevamiento de la consultora Meraki expone el malestar de los tucumanos con la situación provincial.

Un relevamiento de la consultora Meraki expone el malestar de los tucumanos con la situación provincial. La corrupción, el desempleo y la pobreza encabezan las preocupaciones, mientras el gobernador Osvaldo Jaldo registra más imagen negativa que positiva. Los números también muestran cuestionamientos al vínculo político con Javier Milei.

El clima social en Tucumán muestra señales de preocupación para el Gobierno de Osvaldo Jaldo. Según un relevamiento de opinión pública de la consultora Meraki, el 53% de los encuestados considera que la provincia va por el camino incorrecto. El dato refleja un escenario de descontento que alcanza tanto a la gestión provincial como a sus principales figuras políticas.

El 53% de los encuestados considera que la provincia va por el camino incorrecto

 

El informe también revela que casi el 47% respalda el rumbo del Gobierno tucumano. Sin embargo, la evaluación de la gestión y la imagen de sus principales referentes presentan indicadores desfavorables.

Jaldo, con más imagen negativa que positiva

Los números de Meraki muestran que el gobernador Osvaldo Jaldo enfrenta un saldo de imagen negativo. El 47,91% de los consultados tiene una valoración mala o muy mala de su figura, mientras que el 33,78% expresa una opinión buena o muy buena.

Por su parte, el 16,32% mantiene una evaluación regular.

La situación tampoco resulta favorable para el vicegobernador y presidente de la Legislatura, Miguel Acevedo. Según el estudio, acumula un 40,54% de imagen negativa y apenas un 30,02% de valoración positiva. Además, el 23,36% de los encuestados lo califica de manera regular.

Los resultados plantean un desafío para el oficialismo tucumano, que enfrenta cuestionamientos sobre el rumbo de la provincia y la valoración de sus principales dirigentes.

La corrupción aparece en el primer lugar, con el 24,55% de las respuestas.
Corrupción, desempleo y pobreza: las principales preocupaciones

El relevamiento también permite identificar cuáles son los problemas que más inquietan a la sociedad tucumana.

La corrupción aparece en el primer lugar, con el 24,55% de las respuestas. Detrás se ubican el desempleo, con el 21,24%, y la pobreza, con el 17,94%.

El ranking refleja que las preocupaciones de los ciudadanos están vinculadas principalmente con la transparencia de la gestión pública y las dificultades económicas que atraviesan numerosos hogares.

En este contexto, los indicadores representan una señal de alerta para el Gobierno provincial, especialmente en un escenario donde el empleo y el costo de vida ocupan un lugar central en las demandas sociales.

El vínculo entre Jaldo y Milei tampoco convence

Otro dato que sobresale en el informe es la evaluación del vínculo político entre el Gobierno de Tucumán y la administración nacional de Javier Milei.

Ante la consulta sobre la relación entre ambas gestiones, el 55,8% de los encuestados consideró que es mala, mientras que poco más del 44% la evaluó positivamente.

El resultado expone que el acercamiento político entre Jaldo y la Casa Rosada no cuenta con un respaldo mayoritario entre los consultados.

Milei también registra números negativos en Tucumán

El malestar no se limita al ámbito provincial. La gestión nacional también presenta indicadores desfavorables en el relevamiento de Meraki.

El 57,8% de los tucumanos consultados considera que la Argentina transita por el camino incorrecto. En cuanto a la imagen personal del presidente Javier Milei, el 55,18% tiene una valoración negativa, frente a un 39,49% que expresa una opinión positiva.

De esta manera, el estudio muestra un escenario de cuestionamientos tanto para el Gobierno provincial como para el nacional.

Los números dejan un mensaje político que el oficialismo tucumano no debería pasar por alto: más de la mitad de los encuestados cuestiona el rumbo de la provincia y la corrupción aparece como la principal preocupación social.

La gestión nacional también presenta indicadores desfavorables en el relevamiento de Meraki.