Jaldo es Milei: los diputados jaldistas que dejaron caer la sesión.

Gladys Medina, Elia Fernández y Javier Noguera no ocuparon sus bancas cuando la oposición necesitaba quórum para debatir el DNU 70/23.

Gladys Medina, Elia Fernández y Javier Noguera participaron de la reunión previa, pero no ocuparon sus bancas cuando la oposición necesitaba quórum para debatir el DNU 70/23. La Cámara de Diputados quedó sin sesión con apenas 121 legisladores presentes. La decisión de los representantes tucumanos alineados con Osvaldo Jaldo abre interrogantes políticos y deja un mensaje incómodo para sus votantes.

La sesión especial de la Cámara de Diputados de la Nación fracasó y tres nombres de Tucumán quedaron bajo la lupa: Gladys Medina, Elia Fernández y Javier Noguera. Los integrantes del Bloque Independencia, que responden políticamente al gobernador Osvaldo Jaldo, participaron de la reunión de Labor Parlamentaria, pero finalmente no ocuparon sus bancas en el recinto.

La oposición necesitaba 129 diputados para abrir el debate. Sin embargo, el tablero registró apenas 121 presentes y la sesión quedó frustrada. Entre las ausencias que complicaron la convocatoria estuvieron las de los tres representantes tucumanos, cuya decisión de no sentarse en sus bancas se convirtió en uno de los puntos más cuestionados de la jornada.

Tres bancas vacías y una decisión política

La pregunta es inevitable: ¿por qué los diputados tucumanos participaron de la reunión previa, pero no estuvieron presentes cuando llegó el momento de habilitar el debate?

Medina, Fernández y Noguera integran un bloque que responde al mandatario provincial. Su ausencia se sumó a la de otros legisladores de espacios provinciales y debilitó el intento opositor de tratar el DNU 70/23, firmado por el presidente Javier Milei.

No se trata solamente de una cuestión reglamentaria. Cuando los representantes elegidos por el voto popular no ocupan sus bancas en una sesión clave, sus decisiones tienen consecuencias políticas concretas. En este caso, el resultado fue que el debate no pudo comenzar.

La ausencia de los tres tucumanos deja planteado un interrogante sobre el posicionamiento del Bloque Independencia frente a una de las principales herramientas del Gobierno nacional y sobre las prioridades políticas que orientan sus decisiones en el Congreso.

¿Qué necesitaba debatir la oposición?

El objetivo de la convocatoria era discutir el DNU 70/23, el decreto de desregulación económica impulsado por Milei. La sesión también se enmarcaba en una agenda de reclamos legislativos vinculados a cuestiones económicas y sociales.

Pero sin el número reglamentario de diputados, ningún debate pudo comenzar. Los 121 presentes quedaron ocho legisladores por debajo del mínimo requerido.

La oposición no consiguió reunir las voluntades necesarias y las ausencias de representantes de distintos bloques provinciales terminaron complicando la estrategia parlamentaria.

Cómo se distribuyeron los 121 diputados presentes

Según el registro informado para la sesión, Unión por la Patria aportó 90 legisladores. Provincias Unidas reunió a diez de sus 18 integrantes y Argentina Federal contó con cinco diputados.

También estuvieron presentes cuatro representantes del Frente de Izquierda, tres de Elijo Catamarca y dos de cada uno de estos espacios: Encuentro Federal, Primero San Luis y la Coalición Cívica. Completaron la nómina Marcela Pagano, de Coherencia, y Natalia de la Sota, de Defendamos Córdoba.

Mientras tanto, los integrantes de La Libertad Avanza y algunos representantes del interbloque Fuerza del Cambio permanecieron fuera del recinto.

La falta de quórum no se explica por una sola ausencia. Sin embargo, la decisión de los tres diputados tucumanos adquiere relevancia por su pertenencia al Bloque Independencia y su vínculo político con el gobernador Jaldo.

Otras ausencias que complicaron la sesión

Además de los representantes tucumanos, faltaron legisladores de distintas provincias y bloques.

Entre ellos estuvieron los sanjuaninos Nancy Picón y Carlos Jaime, de Producción y Trabajo; el fueguino Paulo Tita, cercano al gobernador Gustavo Melella; y la santiagueña Estela Mary Neder, vinculada al mandatario Gerardo Zamora.

En Provincias Unidas también se destacó la ausencia de María Inés Zigarán, quien había firmado el pedido de sesión especial, y de su coterráneo Jorge Rizzotti. Tampoco asistieron los santafesinos Gisela Scaglia y José Núñez, el rionegrino Sergio Capozzi, el chubutense Jorge «Loma» Ávila, la mendocina Lourdes Arrieta y la cordobesa Alejandra Torres.

En Argentina Federal estuvieron presentes los misioneros Oscar Herrera Ahuad, Yamila Ruíz y Alberto Arrúa, junto con los salteños Pablo Outes y Bernardo Biella. No asistieron Daniel Vancsik, de Misiones, ni Yolanda Vega, de Salta, entre otros legisladores.

La lista de ausencias refleja las dificultades que tuvo la oposición para construir una mayoría circunstancial que permitiera abrir el recinto.

Tucumán merece explicaciones

El episodio deja una cuestión política abierta para la provincia. Gladys Medina, Elia Fernández y Javier Noguera llegaron a la reunión previa, pero no ocuparon sus bancas cuando se necesitaban sus presencias para avanzar con la sesión.

Las bancas en el Congreso no son un privilegio personal ni una herramienta para administrar silencios: representan a miles de ciudadanos que esperan que sus legisladores den la cara, debatan y expliquen sus decisiones.

La falta de quórum fue el resultado de múltiples ausencias, pero el papel de los representantes tucumanos merece una explicación pública. ¿Fue una decisión acordada con la conducción provincial? ¿Respondió a una estrategia parlamentaria? ¿Qué posición sostienen frente al DNU 70/23?

Son preguntas legítimas que requieren respuestas concretas, no especulaciones.

Por ahora, el dato es contundente: la oposición reunió 121 diputados, no alcanzó el quórum y el debate no se abrió. Y entre las bancas vacías que marcaron la jornada estuvieron las de tres legisladores tucumanos que responden a Osvaldo Jaldo.

La sesión se cayó. Las preguntas, en cambio, siguen en pie.