Imputaron a vecinos de Graneros, por reclamos de las inundaciones.

La Justicia avanzó con una investigación iniciada luego de una manifestación realizada frente a la municipalidad. Las mujeres habían reclamado asistencia tras los daños provocados por las fuertes lluvias que afectaron a la ciudad.

Diez vecinas de la ciudad de Graneros fueron imputadas por la Justicia luego de participar en una protesta realizada para reclamar ayuda ante las inundaciones que afectaron a numerosas familias de la zona. La causa se originó a partir de una denuncia presentada por la intendenta municipal, Raquel Graneros, y su madre, María Alejandra Cejas, quien aseguró haber recibido amenazas durante la manifestación.

El episodio ocurrió después de las intensas precipitaciones que provocaron anegamientos y daños materiales en distintos sectores de la ciudad. En ese contexto, un grupo de mujeres se concentró frente al edificio municipal para exigir respuestas y asistencia para las familias damnificadas.

Según trascendió, la denuncia presentada por la jefa municipal derivó en una investigación judicial que avanzó durante las últimas semanas y que ahora tiene a diez vecinas formalmente imputadas.

De acuerdo con la acusación, las manifestantes habrían protagonizado hechos considerados intimidatorios durante la protesta. La Justicia resolvió formular cargos y continuar con la investigación para determinar las responsabilidades de cada una de las involucradas.

Reclamo por la asistencia a familias afectadas
Las mujeres imputadas sostienen que la movilización se produjo en medio de una situación crítica generada por las inundaciones y que el objetivo era reclamar ayuda para vecinos que habían sufrido pérdidas materiales a raíz del temporal.

El caso generó repercusiones en Graneros y en distintos sectores políticos y sociales de Tucumán.

Diversas organizaciones cuestionaron el avance judicial al considerar que se trata de vecinas que se manifestaban en busca de soluciones frente a una emergencia.

Desde esos espacios señalaron que las mujeres reclamaban asistencia para familias afectadas por el ingreso de agua a sus viviendas y por los daños ocasionados en barrios de la ciudad tras las lluvias.

Por su parte, la investigación continúa bajo la órbita judicial correspondiente. La Justicia deberá analizar testimonios, registros y demás elementos probatorios para establecer si durante la manifestación existieron amenazas o conductas que constituyan un delito.

Mientras tanto, las diez vecinas permanecen imputadas en una causa que mantiene abierta la discusión sobre los límites entre la protesta social y las denuncias por presuntas intimidaciones a funcionarios públicos.