El empate sin goles entre San Martín de Tucumán y Colegiales terminó en un escándalo en La Ciudadela.
Tras el encuentro disputado este domingo, un grupo de hinchas se acercó a la zona de vestuarios para increpar al presidente del club, Oscar Mirkin, a quien le reclamaron explicaciones por la mala campaña deportiva y, en algunos casos, le exigieron que renuncie a su cargo.

La protesta se desarrolló en medio de un importante operativo policial. Los simpatizantes cuestionaron tanto los resultados futbolísticos como la administración de la institución.
Uno de los principales reclamos fue la falta de información sobre las finanzas del club y la necesidad de convocar a una asamblea extraordinaria para que la dirigencia rinda cuentas ante los socios.

El malestar se profundizó luego de una temporada frustrante para el conjunto de Ciudadela, que quedó fuera de la lucha por el ascenso, no logró clasificarse al Reducido y tampoco consiguió un lugar en la Copa Argentina 2027. A esto se sumaron los cuestionamientos por la decisión dirigencial de mantener a Alejandro Orfila como entrenador para el próximo campeonato.

Lo que comenzó como un intercambio entre un hincha y Mirkin terminó convirtiéndose en un reclamo colectivo contra la conducción del club. Entre pedidos de transparencia, críticas a las decisiones deportivas y exigencias de renuncia, San Martín cerró el año en un clima de creciente descontento entre sus simpatizantes.




