Redacción Central de la Pluma Viral.
La reforma del régimen de Zona Fría modificó el cálculo de los descuentos en las facturas de gas y pone en riesgo los beneficios de millones de usuarios. Beatriz Ávila y Sandra Mendoza votaron a favor de la iniciativa en el Senado.
¿Qué explicación tienen para los tucumanos que cada mes hacen malabares para pagar los servicios?
El Gobierno nacional avanzó con una reforma del Régimen de Zona Fría que modifica las condiciones de acceso a los descuentos en las facturas de gas. Una decisión que vuelve a poner sobre la mesa una discusión central:
¿Quién termina pagando el costo del ajuste?
Con los cambios aprobados, los descuentos pasarán a calcularse únicamente sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST), dejando afuera los costos de transporte y distribución.
En términos concretos, el descuento tendrá una base de cálculo más reducida y la bonificación podría representar un alivio menor en la factura final.
1,6 MILLONES DE USUARIOS EN LA MIRA
Según las estimaciones difundidas sobre la reforma, alrededor de 1,6 millones de usuarios pierden los beneficios asociados a su ubicación geográfica, principalmente en Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.
A partir de los cambios, esos hogares ya no tendrán garantizado el descuento por residir en una zona alcanzada por el régimen. Para acceder a una bonificación adicional, deberán cumplir los requisitos socioeconómicos establecidos por el esquema general de subsidios.
El problema es evidente: familias que ya enfrentan aumentos en los servicios públicos podrían encontrarse con facturas más difíciles de afrontar, mientras el acceso a los descuentos dependerá cada vez más de las condiciones de elegibilidad.
TUCUMÁN: DOS SENADORAS ACOMPAÑARON LA REFORMA
En la votación del 24 de septiembre de 2026, el Senado aprobó la modificación del régimen por 38 votos a favor y 8 en contra.
Entre quienes respaldaron la iniciativa estuvieron las senadoras tucumanas Beatriz Ávila, del bloque Independencia, y Sandra Mendoza, de Convicción Federal. El senador Juan Manzur no participó de esa votación, tras retirarse del recinto junto con integrantes de su interbloque antes del debate.
El dato merece atención. Las dos representantes de Tucumán acompañaron una reforma nacional que restringe el alcance de los descuentos sobre el gas, en un contexto de preocupación social por el costo de los servicios públicos.
La discusión no debería agotarse en los acuerdos parlamentarios ni en las negociaciones entre bloques. La pregunta es qué consecuencias tendrán estas decisiones para los hogares y qué alternativas se contemplaron para evitar que las familias con menos recursos queden desprotegidas.
Patricia Bullrich ceno con Beatriz Ávila y German Alfaro en Tafí del Valle; que hoy en día pierde el beneficio del subsidio de zona frías.

¿QUIÉN DEFIENDE EL BOLSILLO DE LOS TUCUMANOS?
Mientras los ciudadanos deben ajustar sus gastos para llegar a fin de mes, las decisiones tomadas en el Congreso tienen consecuencias que merecen explicaciones públicas.
¿Qué fundamentos llevaron a las senadoras Ávila y Mendoza a votar a favor? ¿Qué garantías existen de que los usuarios vulnerables no terminarán pagando una proporción mayor de sus ingresos por los servicios esenciales? ¿Cómo se evitará que la reducción de los beneficios golpee a quienes ya tienen dificultades para afrontar las facturas?
Porque detrás de cada factura hay una familia, un jubilado, un trabajador o un pequeño comerciante que no puede elegir dejar de consumir energía.
El ajuste se discute en los despachos, pero sus consecuencias llegan a las casas. Y cuando se modifican los subsidios, los representantes de Tucumán tienen la obligación de explicar qué defendieron con su voto y cómo impactará su decisión en la vida cotidiana de los ciudadanos.
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