
Por Redacción Central La Pluma Viral
¡Buenas señoras y señores! Bienvenidos. Pasen y vean este maravilloso teatro del absurdo, el conventillo gremial donde las reglas no son más que papel picado. Hoy nos metemos de lleno en las elecciones de la Federación Económica de Tucumán, la entrañable FET, esa que debería defender al que empresario que labura, al que arriesga, al que se levanta temprano… pero que parece más bien un club de amigos donde los caballos no corren, se acomodan.

Werchow en CAME junto a Sergi Massa, haciendo lo que mejor sabe Lobbie, tanto que debería dedicarse a la política partidaria.
¿Y quién se va? ¿Quién deja el sillón, el cafecito caliente y las mieles del poder gremial? Se nos va el contador Héctor José Viñuales Santafe, el hombre fuerte de la Cámara de Turismo, el dia 21 de Septiembre de 2026 hay Asamblea Anual para cambiar autoridades. Sí, señor, el que manejaba los piolines junto con su ladero Gregorio Werchow que representa a la CAME Confederación Argentina de la Mediana Empresa. Pero claro, como el estatuto es jodido y les marca la cancha con el tema de la permanencia y los mandatos, -solo pueden ser reelectos hasta siete veces- los muchachos” octogenarios”, simular irse, no se van a quedar sin kiosco. ¡Por favor! ¿Se pensaban que iban a aflojar la teta de la gremial y de las cámaras empresarias, así como así? ¡Inocentes palomitas!

Aquí es donde entra la gran genialidad de este dúo Viñuales –Werchow : la maniobra del «calienta sillas».
Armaron un enroque digno de tiranía circense para que los muchachos sigan mandando desde las sombras. Y para ocupar el sillón de manera interina, la elegida para hacerle la gamba a la dupla Viñuales-Werchow es María Sonia Mochón, la representante de la Cámara de Empresarios de Parques Industriales. Sí, señor, a ella le toca el sucio trabajo de calentar la butaca, hacer tiempo unos seis meses, cuidar la quinta y calzarle la corona interina para que, en un abrir y cerrar de ojos, en seis mesecitos nomás, los muchachos de siempre vuelvan a calzarse el traje de salvadores de la patria mercantil.

Sonia Mochón de Avilés fuertemente vinculada CAME candidata a reemplazar al titiritero Viñuales.
¡Una tomada de pelo en cuotas, señores! Un fraude a la ley y al estatuto bajo el noble disfraz de la «renovación».
Pero espere, que la cosa no termina ahí. Porque en este cabaret hay de todo: listas truchas, candidatos que son más fantasmas que el buchón de la esquina, y personajes que revistan como «empresarios» pero que en la AFIP no mueven uísono ni para comprar caramelos.

¡Tenemos jubilados y sepultureros fiscales postulándose para manejar la economía de la provincia! Con constancias bloqueadas desde 2018 y un «Empleador: No» más grande que una casa. ¡Un verdadero chiste!

¿Hasta cuándo, muchachos? ¿Hasta cuándo este cambalache donde el estatuto se lo pasan por el arco del triunfo? La mesa está servida, los títeres ya tienen los piolines atados y la jugada de Viñuales para seguir mandando por interpósita ersona ya está en marcha.

Solo por dar un ejemplo, el monotributista Juan Carlos Mirande, -por el Centro Azucarero Regional y empleado de La Compañía Azucarera Los Balcanes, léase Caty Lonac- se postula como si fuera empresario a formar parte del Comité de FET.
Pero mire usted qué hermosura de sainete, señoras y señores. Mientras la monada aplaude en las gradas y los mandamases de siempre creen que tienen el tablero controlado, hay otros en la cancha que no se quedan de brazos cruzados. Sí, señor: hay un sector que está mirando la jugada con lupa, oliendo la podredumbre y viendo exactamente cómo romperles el negocio en la cara.
Porque claro, los capos de la corporación creían que con poner a un «calienta sillas» y dibujar un par de actas arreglaban todo. Pero se olvidaron de un pequeño detalle: cuando los poderes fácticos se pasan de vivos, los damnificados directos y los disidentes empiezan a afilar los colmillos.

Los que controlan. Aldo Madero amigo de la FET y por sobre todo con familia en las empresas de turismo. En la foto con Ferazzano y Pedicone de Valls.
¿Qué están tramando los que quieren voltear esta farsa? Anote, anote, porque esto no sale en los diarios oficiales: primero, el arte de sortear las trampas del poder. Los opositores internos y los verdaderos comerciantes que están hartos del manejo discrecional saben perfectamente que la cúpula juega con cartas marcadas, por lo que la estrategia no pasa por mendigar piedad en la mesa chica, sino por cercarlos por vía legal buscando las fisuras en la legalidad de las asambleas, rastreando los domicilios fiscales truchos y cazando en flagrancia a los candidatos de mentira que no juntan ni para un café, pero figuran postulándose.

Imagen representativa IA. San Martin 427, FET detonada y en ruinas.
Segundo, la artillería pesada con nulidades de pleno derecho: no es una cartita de reclamo, ¡no señor!, se viene la impugnación feroz directo a la yugular del estatuto, ya que artículos como los números 21, 22 y 33 son más claros que agua de manantial y exigen ser «auténtico empresario» con tres años de actividad real, de modo que cualquier asamblea que proclame a jubilados de papel o a testaferros con la AFIP bloqueada desde el 2018 nace muerta para dejar correr el mamarracho y hacer caer todo el tinglado como un castillo de naipes en la Dirección de Personas Jurídicas o en la justicia ordinaria.

La Falsedad ideológica es un delito penal. Imagen representativa IA
Y tercero, prepárense porque lo más jugoso son las denuncias penales, donde a más de uno se le frunce el entrecejo porque firmar actas fraguadas, inventar representaciones truchas, meter planillas con firmas de asociaciones no normalizadas y falsear la calidad de «empresario activo» para alzarse con el manejo de una entidad civil no es una picardía de boliche, sino un presunto delito, motivo por el cual los que están moviendo los piolines desde atrás de la cortina ya están preparando las carpetas para sacudir el tablero con denuncias penales por falsificación ideológica y administración fraudulenta contra los firmantes de las actas y los titiriteros de siempre.

Werchow ventrílocuo de quienes están dentro de la FET. Imagen representativa IA
En Tucumán, donde la banquina institucional hace rato que no tiene banquina, pretender seguir gobernando las instituciones intermedias como si fueran un feudo privado les puede salir carísimo. Los señores feudales creyeron que firmando papelitos resolvían todo, pero se les armó la tormenta perfecta.
Pasen y vean, señores. El circo se está quedando sin carpa y los payasos ya no dan risa.



