FBI revela que Irán planea un ataque con drones en California

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) emitió una alerta a las fuerzas de seguridad de California ante la posibilidad de que Irán intente lanzar un ataque sorpresa con drones contra objetivos en la costa oeste de Estados Unidos. La advertencia surge en medio de la creciente tensión militar entre Washington y Teherán, tras la ofensiva estadounidense contra el régimen iraní.

Según el aviso de inteligencia al que accedieron medios estadounidenses, Irán habría evaluado la posibilidad de realizar un ataque utilizando vehículos aéreos no tripulados lanzados desde una embarcación no identificada frente a la costa de Estados Unidos.

Los posibles objetivos se ubicarían en California, aunque el informe aclara que no se conocen detalles precisos sobre el momento, el método ni los blancos específicos.

El documento señala que el eventual ataque sería una represalia si Estados Unidos intensifica sus acciones militares contra la República Islámica. Las autoridades federales indicaron que, por el momento, se trata de una amenaza potencial basada en información preliminar y que no existen datos concretos sobre una operación en marcha.

La advertencia aparece en un contexto de fuerte escalada en Medio Oriente, donde el gobierno estadounidense mantiene operaciones militares contra Irán.

En ese escenario, analistas de seguridad consideran que Teherán ha incrementado en los últimos años su dependencia de drones como herramienta de guerra y de represalia.

El uso de drones se convirtió en uno de los pilares de la estrategia militar iraní. Estos dispositivos, relativamente baratos y rápidos de producir, han sido utilizados en distintos conflictos regionales y se han convertido en una pieza central de la capacidad ofensiva del país.

En paralelo a la alerta por un posible ataque físico, también se reportó una ofensiva cibernética atribuida a un grupo vinculado a Irán contra una empresa tecnológica del sector médico con sede en Michigan. La compañía sufrió una caída global de sus sistemas informáticos, lo que dejó a miles de empleados sin acceso a las plataformas de trabajo.

El grupo que se adjudicó la operación aseguró haber eliminado más de 200.000 sistemas y haber extraído alrededor de 50 terabytes de información. Según el comunicado difundido en redes sociales, la acción sería una represalia por los ataques militares contra Irán y por operaciones cibernéticas previas contra la infraestructura de aliados del régimen.

Mientras tanto, tanto el FBI como la Casa Blanca evitaron realizar comentarios oficiales sobre la alerta, aunque las agencias de seguridad continúan monitoreando posibles amenazas en territorio estadounidense ante el riesgo de una escalada mayor del conflicto.