
En un contexto de creciente preocupación por la seguridad y la delincuencia juvenil, el Dr. Alfredo Aydar, reconocido abogado especialista en causas penales complejas ha ofrecido su visión crítica y analítica sobre la reciente votación al proyecto de reforma del Sistema Penal Argentino, que propone cambios significativos en la legislación respecto a la imputabilidad de los menores de edad.
La reforma, que recibió media sanción en Cámara de Diputados de la Nación el día de ayer, ha generado intensos debates en la sociedad y la política.

Visión General sobre la Reforma
El Dr. Aydar considera que la reforma que plantea la posibilidad cierta de bajar la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, en relación con ciertos delitos graves, es excelente.
Mientras los opositores a la reforma quieren esperar que se aborden las causas de la delincuencia juvenil, siendo los mismos opositores al proyecto responsables de haber creado en sus gobiernos anteriores las condiciones de marginalidad para que la delincuencia juvenil crezca.
“Si bien la preocupación por la seguridad es legítima, solamente reducir la edad de imputabilidad no necesariamente conducirá a una disminución de los delincuentes en las calles, lo que también debe terminarse son los Fiscales vagos y los jueces flojos de lapicera, principales responsables de la famosa puerta giratoria, sin olvidar el tristemente célebre caso del Juez que devolvió Balanzas de Precisión y la Droga a un acusado de narcotráfico.
Es verdad que se necesita un enfoque integral que contemple la educación, la inclusión social y la prevención”, afirma, pero también es verdad que hoy los delincuentes de 14 años en adelante quedan impunes y se matan de risa de las víctimas y sus familias.

Al referirse a la reciente media sanción, destaca que este tipo de políticas suelen ser vistas y criticadas como respuestas rápidas frente a problemáticas complejas.
“Una pena más severa puede brindar la sensación de seguridad a corto plazo, pero carecer de efectividad a largo plazo si no se aborda el trasfondo social, económico, cultural que empuja a los jóvenes a la delincuencia y principalmente trabajar en una justicia que realmente sea justa y efectiva, para que no se convierta en un aguantadero de parientes y amantes de funcionarios judiciales y mucho menos para que sea un peaje donde los delincuentes puedan salir libres en menos de 48 horas aportando un canon”, sostiene.
Comparativa Internacional
El Dr. Aydar plantea un interesante contraste entre la reforma argentina y los sistemas de justicia juvenil en países como Suiza, Alemania y El Salvador. En Suiza, por ejemplo, la edad de imputabilidad es de 10 años, pero los menores son tratados en un sistema que prioriza la mediación, la rehabilitación y la reinserción. “Esto no significa que no se apliquen sanciones, sino que se busca educar al menor y que comprenda las consecuencias de sus actos en un ambiente que favorezca su reintegración a la sociedad”, explica Aydar.
En Alemania, donde la edad de imputabilidad es de 14 años, se implementa un enfoque que equilibra la responsabilidad penal con un sistema educativo-penitenciario que incluye aspectos de tratamiento especializado y evaluación continua de los jóvenes infractores.
“La clave está en tratar al menor no solo como un delincuente, sino como un individuo que necesita orientación y apoyo para evitar la reincidencia”, añade.
Por otro lado, Aydar menciona que, en El Salvador, donde la situación de violencia supo ser crítica, antes de la implementación de políticas serias y severas de Nayib Bukele, se han dado respuestas punitivas que han generado una visible reducción en la criminalización de los jóvenes. «El enfoque estrictamente punitivo ha llevado a un ciclo de reinserción social.
La experiencia en El Salvador debería servir de advertencia sobre cómo una política de mano dura, acompañado por un sistema que lucha contra la Corrupción política y judicial, puede resolver los problemas sociales existentes”, afirma.
En su reflexión final Aydar centra la discusión en una fuerte lógica:
NO VAMOS A RESOLVER JAMÁS EL FLAGELO DE LA INSEGURIDAD, EL NARCOTRAFICO Y LA CORRUPCIÓN, SI TENEMOS POLÍTICOS DELINCUENTES QUE ROBAN A MANOS LLENAS, SI TENEMOS JUECES Y FISCALES SOMETIDOS AL PODER POLÍTICO QUE PERJUDCAN A LA SOCIEDAD Y TANTA CRISIS INSTITUCIONAL NO RESUELTA.
La sociedad aplaude toda decisión política que busque combatir el delito, pero va a aplaudir mucho más cuando la sociedad vea que sus gobernantes realmente quieren terminar con el cáncer que pudre a toda la sociedad y ese cáncer se llama CORRUPCION



