¿En qué van a utilizar el aguinaldo?

Un informe de Focus Market revela un cambio drástico en el destino del SAC: el desendeudamiento saltó del 9% al 23% como prioridad hogareña. Los consumos tradicionales ceden ante la necesidad de equilibrar cuentas en más de 10 millones de trabajadores.

La llegada de la primera cuota del Sueldo Anual Complementario (SAC) de mitad de año dejará de lado sus destinos históricos. Lejos de utilizarse como un colchón financiero para refaccionar el hogar o realizar inversiones de largo plazo, el medio aguinaldo de este invierno estará condicionado por el sobreendeudamiento de las familias, que priorizarán aliviar la carga financiera de sus economías domésticas.

Un reciente sondeo de la consultora Focus Market expuso una transformación estructural en los patrones de consumo de los argentinos. El dato más contundente de la medición refleja que la opción de destinar el dinero al pago de deudas saltó de un 9% a un 23%, consolidándose como el cambio más drástico en la consideración social. Este incremento sugiere una fuerte presión sobre los ingresos familiares debido a los costos crecientes en alimentos, servicios y obligaciones cotidianas.

Criterio defensivo y refugio cambiario

Damián Di Pace, director de Focus Market, analizó que, en este escenario de desaceleración inflacionaria pero persistente incertidumbre, el aguinaldo se utilizará bajo un criterio marcadamente «defensivo». La prioridad de la ciudadanía se centrará en la cancelación de deudas de corto plazo, con especial énfasis en los saldos de las tarjetas de crédito y los financiamientos en cuotas.

Para los sectores que logren generar un excedente, el comportamiento también denota cautela:

Dolarización: Un segmento continuará optando por comprar divisas. «El dólar continúa funcionando como refugio psicológico y financiero frente a cualquier expectativa de volatilidad cambiaria futura», señaló Di Pace.

Inversiones sofisticadas: En los estratos de clase media y media alta, se observa una pérdida de atractivo del plazo fijo (cuyo rendimiento real pierde frente a la inflación). En su lugar, avanza el interés por acciones locales, fondos comunes de inversión y cuentas remuneradas, buscando liquidez con rendimiento diario sin inmovilizar el capital.

El contexto macroeconómico y la pérdida del poder adquisitivo

Esta tendencia hacia la supervivencia financiera se da en un marco donde los ingresos familiares muestran una recuperación limitada frente al costo de vida. De acuerdo con los indicadores económicos del primer trimestre, los salarios acumularon una suba del 8,6%, quedando por debajo del 9,4% acumulado por el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

La presión se vuelve evidente al contrastar con datos históricos de INDEC sobre las estrategias de manutención: en el primer semestre de 2025, el 37,4% de los hogares debió recurrir a sus ahorros para cubrir gastos corrientes, una cifra que duplica el 19,9% registrado en el año 2003. Ante la falta de datos oficiales consolidados para este período, los analistas prevén que el aguinaldo funcionará estrictamente como una herramienta para equilibrar las cuentas corrientes.

El mapa del empleo registrado

Según los últimos datos disponibles del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), actualmente hay 10.022.800 personas con empleo asalariado registrado en todo el país que están en condiciones de percibir el SAC. El universo de beneficiarios se distribuye de la siguiente manera:

Sector privado: 6.198.900 trabajadores.

Sector público: 3.372.200 trabajadores.

Casas particulares: 451.600 personas.