“El Rodeo 1 es un lugar de tortura”: lo que contó Nahuel Gallo (VIDEO)

Por primera vez, el gendarme argentino relata el calvario vivido durante 448 días en la cárcel El Rodeo I, acompañado por autoridades y por su familia, que atestiguan su testimonio.

El gendarme argentino Nahuel Gallo habló por primera vez ante los medios tras permanecer 448 días detenido en el penal El Rodeo I, en Caracas. La conferencia se realizó a las 15 y contó con la presencia de distintas autoridades nacionales. Gallo regresó al país el último domingo y fue recibido por su familia en el Aeropuerto de Ezeiza alrededor de las 4.30 de la madrugada, luego de que la AFA confirmara su regreso.

Estado de salud y seguimiento médico

Tras su arribo, el gendarme permaneció en el Edificio Centinela de Gendarmería, donde recibió la visita de autoridades de la fuerza, compartió un almuerzo institucional y se le practicaron estudios médicos exhaustivos. Las autoridades señalaron que se están realizando radiografías, resonancias, exámenes nutricionales, psicológicos y oftalmológicos —este último especialmente porque no usó anteojos durante el tiempo que estuvo encarcelado—. Además, pasó por el Hospital Militar para una tomografía y se informó que su evolución se evalúa día a día.

Si bien a simple vista se advierte una pérdida de peso, desde su entorno indicaron que “está evolucionando muy bien, todavía se está ubicando en tiempo y espacio”. También se informó que, por el momento, Gallo es considerado víctima de una detención ilegítima y se evalúa la posibilidad de premiarlo o condecorarlo.

Declaraciones personales: fuerza y afectos

En la conferencia, Gallo profundizó sobre el impacto psicológico de la detención y resaltó el papel de su familia en su resistencia: “tengo un hijo, que lo amo con toda mi vida, es el único que me mantuvo fuerte”, afirmó, y reconoció la dificultad de la incomunicación y las acusaciones que recibió durante su cautiverio. También expresó su agradecimiento al Ministerio de Seguridad y subrayó su identificación con la institución: “esta es mi casa”, dijo al referirse al Edificio Centinela.

Pedido a la comunidad y mirada sobre otros detenidos

Gallo aprovechó la visibilidad para hacer un llamado internacional: pidió a medios, ONG y organismos que no se olviden de El Rodeo I y de los demás centros penales en Venezuela, y remarcó que no solo en ese penal hay presos políticos. “Que no se olviden del Rodeo I y todos los centros penales que hay en Venezuela”, insistió, y sostuvo que habló en representación de los veinticuatro extranjeros que, según su relato, siguen detenidos en esa unidad y en otros penales.

También destacó la solidaridad de distintos detenidos venezolanos: “muchísimos me han ayudado, así sea con una media, me han ayudado”, y sostuvo que los extranjeros no tenían visitas ni llamadas durante su cautiverio.

Relato sobre El Rodeo I

Al referirse a las condiciones del penal, Gallo fue contundente: “El Rodeo I no es un lugar muy bueno, es un lugar de bastante torturas psicológicas y no muy grata para contarla en estos momentos”, dijo, y advirtió sobre la presencia de otros extranjeros que esperan ser liberados. Señaló que, hasta el último día, los detenidos fueron tratados como “ficha de cambio”.

Próximos pasos

Las autoridades informaron que continuarán con los estudios clínicos y los controles necesarios para definir la reinserción familiar y profesional de Gallo. En paralelo, continúan las gestiones diplomáticas y la evaluación institucional respecto a reconocimientos para el efectivo.

La conferencia dejó en claro el objetivo central del ex detenido: visibilizar la situación de quienes aún permanecen privados de su libertad en Venezuela y reclamar continuidad en la atención médica y el acompañamiento institucional para su recuperación física y psicológica.