El ERSEPT vuelve a ser el «escribano» de EDET y aprobó un nuevo aumento en la luz

¿Protección o cumplimiento formal? Si bien la resolución dedica artículos a los usuarios Electrodependientes (garantizando el cumplimiento de la Ley Nacional 27.351) y a entidades de bien público, estas medidas parecen ser el "maquillaje" de una decisión política de fondo: no intervenir en la estructura de costos de EDET. Leer también: ¿Tucumán libre de PCB? El drama de Los Pocitos que desmiente al ERSEPT La empresa fue intimada en reiteradas ocasiones por la calidad del servicio en el interior de la provincia, donde los cortes de baja tensión son moneda corriente, pero el ERSEPT prefiere centrar su labor en la ingeniería contable para asegurar que los aumentos nacionales lleguen "en su exacta incidencia" a la factura del tucumano. En conclusión, la Resolución 205/26 es la pieza que faltaba para completar un escenario de asfixia económica. El ERSEPT decidió, una vez más, que la "inevitabilidad técnica" está por encima de la justicia social, dejando a los tucumanos a oscuras frente a una empresa que factura como del primer mundo brindando un servicio que, en muchos puntos de la provincia, sigue siendo precario.

La Resolución Nº 205/26-ERSEPT no es un documento administrativo más; es la confirmación de una política de Estado que elige mirar hacia otro lado cuando se trata de defender al usuario.

El argumento central del ente es el sistema de «Pass Through», una metodología que obliga a trasladar de manera «exacta» los costos ajenos a la gestión de la distribuidora, como la generación y el transporte de energía definidos por la Secretaría de Energía de la Nación. Sin embargo, para el ciudadano de a pie, este tecnicismo es la sentencia de muerte de su capacidad de ahorro.

El fin de la segmentación y el laberinto de los «Subsidios Focalizados»

Uno de los puntos más críticos y menos explicados de esta resolución es la transición hacia los Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). El Gobierno Nacional, con el aval administrativo del ERSEPT, decidió sepultar la anterior segmentación por niveles de ingresos (N1, N2 y N3) para implementar un sistema que promete ser más «eficiente» pero que, en la práctica, funciona como un filtro de exclusión.

El nuevo esquema unifica los beneficios, pero establece «bloques de consumo base subsidiables» sumamente restrictivos.

Esto significa que cualquier excedente en el consumo -algo inevitable en las tucumanas jornadas de calor extremo- se pagará a precio pleno, sin ningún tipo de bonificación.

Ricardo Ascárate y el contrato de los próximos 5 años

La intervención del ERSEPT, a cargo de Ricardo Ascárate, mostró una sintonía fina con las pretensiones de EDET que resulta, cuanto menos, llamativa. En declaraciones recientes, el interventor anticipó que durante este mes se terminará de estudiar la modificación integral del sistema tarifario para fijar el valor definitivo del contrato por los próximos 5 años.

Esta definición se produce tras las audiencias públicas de diciembre y enero, instancias que fueron tildadas de «pantomimas» por diversas asociaciones de consumidores, ya que el grueso de la población no pudo participar de manera efectiva y las objeciones al servicio técnico de EDET fueron sistemáticamente ignoradas en los considerandos de las resoluciones. Mientras el ERSEPT dice «estudiar» la tarifa, la empresa ya tiene asegurado el flujo de fondos mediante el ajuste por inflación y costos mayoristas.

¿Protección o cumplimiento formal?

Si bien la resolución dedica artículos a los usuarios Electrodependientes (garantizando el cumplimiento de la Ley Nacional 27.351) y a entidades de bien público, estas medidas parecen ser el «maquillaje» de una decisión política de fondo: no intervenir en la estructura de costos de EDET.

La empresa fue intimada en reiteradas ocasiones por la calidad del servicio en el interior de la provincia, donde los cortes de baja tensión son moneda corriente, pero el ERSEPT prefiere centrar su labor en la ingeniería contable para asegurar que los aumentos nacionales lleguen «en su exacta incidencia» a la factura del tucumano.

En conclusión, la Resolución 205/26 es la pieza que faltaba para completar un escenario de asfixia económica. El ERSEPT decidió, una vez más, que la «inevitabilidad técnica» está por encima de la justicia social, dejando a los tucumanos a oscuras frente a una empresa que factura como del primer mundo brindando un servicio que, en muchos puntos de la provincia, sigue siendo precario.