
El Tribunal de Ética y Disciplina del Colegio de Abogados de Tucumán resolvió aplicar una severa sanción al abogado Gustavo Morales, quien quedó excluido del ejercicio profesional por el término de cinco años.
La decisión también contempla la cancelación y baja de su matrícula profesional N° 3.924, por lo que Morales no podrá ejercer la abogacía durante el período establecido por el organismo disciplinario.
La medida quedó formalizada mediante la Resolución N° 86/2026, suscripta este lunes 21 de septiembre por las autoridades del Tribunal de Ética y Disciplina.
El documento lleva las firmas de Carmen Fontán, presidenta del cuerpo; María Belén Ramayo Hernández, secretaria; y Juan Manuel López Márquez, vocal.
En tanto, los integrantes Ernesto García Biagosch y Silvina Exler se excusaron de intervenir en el tratamiento del expediente.
Una decisión que impacta directamente en el ejercicio profesional
La exclusión del ejercicio profesional constituye una de las sanciones disciplinarias de mayor impacto dentro del ámbito de la abogacía, ya que implica que el profesional queda impedido de desarrollar legalmente su actividad durante el período dispuesto.
En este caso, además de los cinco años de exclusión, el Tribunal ordenó la cancelación y baja de la matrícula 3.924, dejando asentada una decisión disciplinaria que afecta de manera directa la habilitación profesional de Morales.
La Resolución N° 86/2026 abre así un nuevo capítulo dentro de la actuación del Tribunal de Ética y Disciplina del Colegio de Abogados de Tucumán, organismo encargado de analizar y resolver las cuestiones vinculadas con la conducta profesional de los matriculados.
La sanción, por su propia naturaleza, vuelve a poner bajo la lupa el funcionamiento de los mecanismos disciplinarios dentro de la profesión y la responsabilidad que implica ejercer la abogacía.



