La empresa argentina Fate anunció su cierre definitivo y sus consecuencias generaron un fuerte impacto en el ámbito industrial y comercial.
Unos 920 empleados, que trabajan en la planta de producción de San Fernando en Buenos Aires, quedarán sin su fuente laboral a fin de mes y la cifra podría incrementarse si se contempla a los trabajadores que se dedican a la comercialización de estos neumáticos en todo el país.
En Tucumán, Fate mantenía una presencia a través de cuatro filiales operadas por Neumáticos del Norte S.A. y Rodar Neumáticos. En declaraciones, José David Cardoso, propietario de una de las filiales de Rodar Neumáticos, manifestó su sorpresa y expresó su preocupación inmediata por el futuro de sus 38 empleados, familias que dependen directamente de la sucursal.
Su filial, dedicada exclusivamente a la venta y servicio de neumáticos Fate, enfrenta una incertidumbre total.
Aunque cuenta actualmente con un stock suficiente para atender la demanda inmediata, es imposible predecir por cuánto tiempo podrá mantener operaciones.
El impacto de las importaciones
Desde SJ Neumáticos, una comercializadora multimarca ubicada en Tucumán, reportaron que el comportamiento de los clientes se ha transformado. La búsqueda de precios bajos se ha convertido en el factor dominante, desplazando calidad o procedencia. La diferencia económica resulta dramática cuando el cliente debe comprar cuatro neumáticos. Las marcas de primera línea y neumáticos chinos presentan diferencias de precio de hasta $100.000.




