
La Consultora CB dio a conocer su último ranking nacional de imagen de senadores, correspondiente al mes de marzo de 2026. El estudio, que releva el clima político en todo el país sobre una muestra de más de 2000 casos, arrojó datos reveladores sobre el nivel de aceptación ciudadana que ostentan los legisladores en la Cámara Alta.
En un contexto de profunda polarización, las cifras encienden las alarmas en el norte argentino, especialmente para los representantes de la provincia de Tucumán.

El desplome de los senadores tucumanos
Al analizar detalladamente la tabla, el dato más impactante para la política regional es el oscuro panorama que enfrentan los referentes tucumanos. Juan Manzur se posiciona como uno de los dirigentes con peor diferencial del país. El ex gobernador registró un saldo negativo del -27,9%, hundiéndose en los últimos puestos de la medición nacional, solo superado en nivel de rechazo por un puñado de dirigentes.
La situación no es mucho más alentadora para sus comprovincianas en el recinto. Beatriz Avila reportó un diferencial de -16,6%, producto de un altísimo desconocimiento y una imagen negativa que supera ampliamente a sus escasos adeptos. Por su parte, Sandra Mendoza tampoco logró escapar de la zona roja del ranking, acumulando un diferencial negativo de -18,1%. Estos números reflejan una profunda desconexión entre el electorado y sus representantes parlamentarios de la provincia.
La otra cara de la moneda: líderes y caídos a nivel nacional
En contrapartida, la cima del podio quedó en manos de dirigentes del interior que lograron contener el desgaste de su figura. Carolina Moisés (Jujuy) lidera la tabla con el mejor diferencial (-2,8%), seguida muy de cerca por María Florencia Lopez (La Rioja) con -3,5% y Francisco Paoltroni (Formosa) con -4,5%. Si bien todos los saldos generales son de corte negativo, estos legisladores son los que mejor logran blindar su imagen pública frente al escrutinio social.
El abismo de la lista está reservado para figuras de alto perfil que concentran el mayor malestar popular. Carmen Álvarez Rivero (Córdoba) ostenta el peor registro del país con un alarmante -30,7%.
El podio del desencanto lo completan la bonaerense Juliana Di Tullio (-30,1%) y la santacruceña Alicia Kirchner (-28,8%). Además, el relevamiento dejó un dato estadístico preocupante sobre el desinterés ciudadano: la legisladora Romina Almeida ostenta el récord de anonimato parlamentario, siendo desconocida por el 91,3% de los encuestados a nivel nacional.



