
El exdiputado inició gestiones en ANSES después de haber cuestionado durante años a quienes accedían a una jubilación sin completar los 30 años de aportes. Distintas versiones señalan que tendría cinco años registrados y que busca regularizar los restantes.
José Luis Espert volvió a quedar en el centro de la escena política, pero esta vez no por una discusión económica ni por una sesión en el Congreso. Una imagen suya en una oficina de ANSES abrió un nuevo capítulo y puso bajo la lupa sus propias posiciones sobre el sistema previsional.
El economista y exdiputado inició gestiones para acceder a su jubilación. Según la información difundida por distintos medios, tendría registrados apenas cinco años de aportes y buscaría completar los períodos faltantes mediante el Plan de Pago de Deuda Previsional establecido por la Ley 27.705. El dato todavía no fue confirmado públicamente por ANSES.
Y ahí aparece el punto que transforma un trámite previsional en una discusión política: Espert fue durante años uno de los dirigentes más críticos de las moratorias y del acceso a jubilaciones sin los 30 años de aportes exigidos por el régimen general.
El discurso que ahora vuelve como un boomerang
En junio de 2025, durante el debate sobre la extensión de la moratoria previsional, Espert fue contundente.
Sostuvo que quienes no habían realizado todos los aportes podían recibir, eventualmente, asistencia económica, pero cuestionó que fueran considerados jubilados.
“La categoría de jubilado está para el que hizo todos los aportes”, afirmó entonces.
Su posición no quedó solamente en una declaración. El 28 de febrero de 2023, Espert votó en contra del Plan de Pago de Deuda Previsional que luego se convirtió en la Ley 27.705. Esa norma creó mecanismos para regularizar períodos de aportes faltantes.
Ahora, según los reportes publicados, el mismo sistema que cuestionó aparece en el centro de su propio trámite previsional.
La ironía política es difícil de pasar por alto: durante años discutió la legitimidad de las moratorias para otros y ahora su situación previsional vuelve a poner ese mecanismo bajo los reflectores.
De “los que no aportaron” a la puerta de ANSES
El contraste adquiere todavía más fuerza por una de las principales banderas discursivas de Espert: la defensa del esfuerzo individual y de la responsabilidad personal frente al Estado.
El problema no es que un ciudadano utilice un mecanismo legal disponible. Si el trámite cumple con los requisitos establecidos por la legislación, su utilización es legítima.
La discusión política pasa por otro lado: qué ocurre cuando quien cuestionó públicamente ese mecanismo termina recurriendo a él para completar los requisitos previsionales que le faltan.
Según las versiones difundidas, Espert tendría cinco años registrados y debería completar aproximadamente otros 25 para alcanzar los 30 años requeridos por el régimen general. También trascendió que cuatro de esos años corresponderían a su período como diputado nacional.
Por ahora, esos datos deben ser considerados como información difundida por fuentes periodísticas y no como una certificación oficial de ANSES.
Del liberalismo de Espert al armado con Milei
La historia política de Espert también tiene sus propios cambios de rumbo.
El economista construyó su carrera electoral desde Avanza Libertad y en 2023 se incorporó a Juntos por el Cambio. Ese año llegó incluso a anunciar que competiría dentro del espacio opositor.
Pero el escenario cambió rápidamente. Con la llegada de Javier Milei a la Presidencia, Espert se convirtió en una figura cercana al oficialismo libertario. En enero de 2024, Milei destacó oficialmente su designación como presidente de la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados y lo presentó como un defensor de las ideas de la libertad y del equilibrio fiscal.
Así, el dirigente que alguna vez buscó construir un espacio liberal propio, después confluyó con Juntos por el Cambio y finalmente terminó integrado al espacio de Milei, vuelve ahora a quedar expuesto por otro cambio de escenario: el discurso sobre las moratorias se encuentra con su propia situación previsional.
La política también se mide cuando llega la hora de aplicarse las reglas
La discusión no debería ser si Espert tiene derecho a jubilarse. Ese derecho depende de que cumpla las condiciones establecidas por la legislación vigente.
La pregunta política es otra:
¿Qué valor tienen las críticas que durante años se hicieron contra las moratorias cuando quien las formulaba termina necesitando regularizar sus propios años de aportes?
Espert construyó buena parte de su discurso sobre la idea de que las reglas debían aplicarse sin excepciones y que quienes no habían cumplido con los aportes requeridos no debían recibir el mismo tratamiento que quienes sí lo habían hecho.
Ahora la realidad previsional lo coloca frente a esas mismas reglas.
La imagen en ANSES no cambia automáticamente sus ideas políticas. Pero sí abre un interrogante inevitable sobre la coherencia entre lo que se reclama para los demás y lo que se hace cuando la situación toca la propia puerta.
Porque en política, tarde o temprano, el discurso también tiene que pasar por la ventanilla donde se aplican las reglas.



