El director de Defensa Civil de Tucumán, Ramón Imbert, reconoció este lunes que la magnitud del temporal que azotó la provincia durante el fin de semana superó las previsiones oficiales y aseguró que, por el volumen de lluvia registrado, el fenómeno debió haber sido catalogado como “alerta roja”.
“Las alertas ya nos hablaban de la posibilidad de este fenómeno, pero el milimetraje no lo respetó ningún modelo meteorológico”, sostuvo el funcionario en conferencia de prensa, al tiempo que explicó que los registros superaron ampliamente las estimaciones tanto de organismos oficiales como de mediciones privadas.
En ese sentido, admitió que la alerta emitida resultó insuficiente frente a la intensidad de las precipitaciones.
“Esto tendría que haber sido una alerta roja y no una alerta amarilla por la cantidad de milímetros que cayeron”.
El titular de Defensa Civil explicó que el organismo trabaja de manera permanente en la evaluación de riesgos y en la coordinación de acciones preventivas junto al Comité de Emergencia. “Estamos continuamente tratando de adelantarnos y de minimizar los riesgos, aunque no es una tarea sencilla poner en alerta a todo el sistema”, señaló.
Asimismo, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas y definió el episodio como “un trágico fin de semana” para la provincia.
En cuanto al pronóstico, Imbert informó que las condiciones meteorológicas tenderán a mejorar en las próximas horas. “Para las próximas 72 horas estamos prácticamente fuera de alerta, en nivel verde”, precisó.
No obstante, advirtió que podrían registrarse precipitaciones aisladas en algunos sectores y llamó a mantener la cautela. “Las condiciones cambian continuamente, por eso siempre estamos atentos y comunicando”, concluyó.




