El Ministerio de Seguridad que lidera desde este sábado Alejandra Monteoliva trabaja en una amplia reforma que apunta a intensificar los controles y el patrullaje en las fronteras, según confirmaron a Infobae desde la cartera. Para eso, la saliente ministra Patricia Bullrich dedicó gran parte de su tiempo al frente del área para impulsar la creación de la Policía Migratoria contemplada en la Ley de Migraciones.
Se trata de una decisión que apuesta a ejercer una mayor vigilancia en los pasos fronterizos, pero además a la “necesidad” de conformar la fuerza de seguridad correspondiente a la tarea ya anunciada. Bullrich persigue esta idea desde hace meses, e incluso había logrado el traspaso de la Dirección Nacional de Migraciones bajo su órbita en una conversación con el saliente jefe de Gabinete Guillermo Francos.
Hasta el momento, es Gendarmería Nacional la encargada de supervisar los pasos fronterizos y lo propio hace la Policía de Seguridad Aeroportuaria en los aeropuertos, pero la idea de la cartera de Monteoliva, del riñón de la exJuntos por el Cambio, es cubrir esas jurisdicciones con agentes de la Policía Migratoria que se encuentra en pleno diseño. “Hace falta modernizar el control de las fronteras. No es especialidad de la Gendarmería. Hace falta la profesionalización de Migraciones”
La iniciativa que cuenta con el visto bueno del presidente Javier Milei responde a la determinación de la administración libertaria de reforzar los controles en la frontera y regular el tránsito de personas y la inmigración en todo el territorio. Para tal objetivo, se dictarán capacitaciones de acción que permitan combatir en zonas de frontera las principales problemáticas como la trata de personas, el narcotráfico y el terrorismo.
La administración libertaria sigue los pasos del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos, con el US Border Patrol (Patrulla Fronteriza de EEUU) a modo de ejemplo, no solo en el fortalecimiento del patrullaje en las fronteras sino también en el intento por combatir el ciberdelito, la persecución del narcotráfico, el terrorismo, la trata de personas, la corrupción y el crimen organizado transnacional. Bajo ese objetivo, en octubre, Bullrich avanzó en la firma de un acuerdo, que incluyó a la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), con el FBI (Oficina Federal de Investigación) para cooperar en materia de seguridad.
Con la transferencia de nuevas competencias, el Ministerio de Seguridad ampliará su influencia e incorporará nuevas jurisdicciones por monitorear.




