
Las autoridades sanitarias de la provincia encendieron las señales de alerta ante las variaciones registradas en el comportamiento de los virus respiratorios estacionales. El Ministerio de Salud de Tucumán confirmó un incremento significativo en las notificaciones por cuadros de gripe y enfermedades tipo influenza en el territorio local.
Por lo tanto, los equipos técnicos del Siprosa intensificaron el monitoreo de los pacientes ambulatorios para mitigar el impacto de la contingencia invernal en curso. El relevamiento oficial detectó que las planillas de consultas médicas se encuentran actualmente por encima de los valores habituales esperados para este período anual.
Recomendación del uso de barbijos en espacios cerrados y vacunación de embarazadas.
El titular de la cartera sanitaria, Luis Medina Ruiz, encabezó una nueva Sala de Situación en el Hospital Néstor Kirchner. El funcionario recomendó de forma enfática restituir el uso del barbijo en el interior de los establecimientos públicos cerrados o que dispongan de poca ventilación.
De igual manera, el ministro instó a las mujeres embarazadas, de entre 32 y 36 semanas de gestación, a recibir la dosis contra el virus sincitial respiratorio. En consecuencia, la inoculación materna oportuna garantizará la transmisión de anticuerpos indispensables para proteger a los recién nacidos contra las formas graves de la bronquiolitis infantil.
La circulación nacional del virus del dengue
La Dirección de Epidemiología provincial reportó un panorama favorable respecto a las enfermedades arbovirales gracias al descenso paulatino de las temperaturas ambientales en la región. La especialista Romina Cuezzo detalló que Tucumán registró apenas 22 nuevos contagios de chikungunya durante el transcurso de la última semana analizada.
Por otra parte, la funcionaria médica ratificó que la provincia norteña se mantiene con un registro nulo de casos activos de dengue autóctono. Finalmente, el Siprosa solicitó a la comunidad sostener las tareas hogareñas de descacharreo preventivo para eliminar los criaderos ante la notable adaptación biológica del mosquito transmisor.



