
Por primera vez en la historia judicial de nuestro país, 60 empresarios se sentaron en el banquillo de los acusados como partícipes de una estructura de corrupción. A la cabeza de esa organización criminal que la justicia federal calificó como una asociación ilícita, se encuentra Cristina Kirchner. Después de siete años desde que se clausuró la investigación, este jueves y con 86 imputados comenzó el juicio de los Cuadernos de las Coimas.
La asociación ilícita de los Cuadernos de las Coimas
Después se describieron los hechos hasta el momento en el que la secretaria hizo referencia directa a la expresidenta y a la asociación ilícita que la condujo por segunda vez, a comparecer ante un Tribunal por hechos de corrupción.
“Tengo por cierto y demostrado que Cristina Fernández, Julio De Vido, Roberto Baratta, Carlos Wagner, Ernesto Clarens, Nelson Lazarte, Rafael Llorens, José María Olazagasti, Claudio Uberti, Oscar Centeno, Gerardo Luis Ferreyra, Germán Ariel Nivello, José Francisco López y Oscar Alfredo Thomas integraron una asociación ilícita, que desarrolló sus actividades al menos desde el mes de mayo del año 2003 y hasta el mes de noviembre del año 2015, y cuya finalidad fue organizar un sistema de recaudación de fondos para recibir dinero ilícito con el fin de enriquecerse ilegalmente y de utilizar parte de esos fondos en la comisión de otros delitos”.
Aquellos términos fueron los que escuchó Cristina Kirchner y que ratificaron su frustrada estrategia para evitar un nuevo juicio y sobre todo, la acusación como jefa de una asociación ilícita que tiene una escala penal que va de cinco a diez años.
Con relación a la expresidenta, se leyó durante la audiencia, “se encuentra acreditada su intervención en dicha asociación ilícita en carácter de jefa, rol que también cumpliera Néstor Kirchner –respecto de quien se declaró extinguida la acción penal por muerte y consecuentemente se dictó su sobreseimiento-”.
Los delitos contra CFK
Acto seguido por Secretaría se dio lectura a las acusaciones que pesan sobre la ex mandataria.
Cuando el fiscal federal Carlos Stornelli firmó el pedido de elevación a juicio oral, especificó los cuatro ejes en los que se centró la investigación y que son la estructura de la acusación que se leerá desde el jueves y durante cuatro audiencias más.
Esos cuatro ejes que sustentan la existencia de una asociación ilícita, son: los cobros a empresarios que el chofer Oscar Centeno asentó en sus cuadernos, las maniobras ilícitas para la adjudicación de contratos de transporte ferroviario y corredores viales, y la cartelización de la obra pública.
En función de esos cuatro aspectos principales, Cristina está señalada como la máxima responsable de lo que se denominó una “organización criminal”. Está acusada como jefa de una asociación ilícita que “funcionó en el seno del Poder Ejecutivo Nacional, entre 2003 y 2015”. Además, se le imputó ser coautora en 204 oportunidades, y partícipe necesaria -en una- del delito de cohecho pasivo.



