
La intendenta de San Miguel de Tucumán Rossana Chahla junto a la secretaria de gobierno municipal Camila Giuliano, el sectrario de Movilidad Urbana Benjamín Nieva y representantes de AETAT mantuvieron una mesa de trabajo clave para abordar la situación actual del transporte público de Tucumán. La respuesta oficial fue tajante: el municipio mantendrá los aportes actuales bajo un sistema de rendición estricto, pero no habrá partidas de dinero extra.
Ante la propuesta de los empresarios de recortar servicios por los altos costos operativos, la Secretaría de Gobierno planteó una racionalización de recorridos.
Objetivo: ahorrar kilómetros recorridos eliminando la superposición de líneas que hoy van por el mismo lugar.
Prioridad: los horarios pico. El municipio exigió que cualquier recorte se realice en horarios de baja demanda para no perjudicar a los trabajadores y estudiantes.
Ultimátum y falta de información
Benjamín Nieva reveló un dato alarmante: de 377 coches declarados, actualmente solo circulan 250. Ante esta falta de «sinceramiento», el municipio otorgó un plazo hasta la semana que viene (martes 14 o jueves 16 de abril) para que AETAT presente:
Un plan de eficientización de recorridos.
Datos concretos sobre la masa salarial, choferes operativos y costos por kilómetro.
Propuestas de ahorro que no afecten la calidad del servicio.
«Aportes nuevos de esta municipalidad no va a haber.
Somos responsables con nuestros recursos y la coparticipación cayó un 20% en el último trimestre», sentenció Camila Giuliano.
El beneficio de la SUBE, garantizado
Pese a la incertidumbre, la Municipalidad llevó tranquilidad a los usuarios confirmando que el sistema SUBE continuará funcionando con total normalidad. Gracias a la gestión local, los pasajeros mantienen el 55% de descuento en sus viajes, un beneficio que depende exclusivamente de la decisión política municipal y del subsidio a la demanda.
Un problema que excede a la Capital
Nieva remarcó que la crisis del transporte es un fenómeno nacional, exacerbado por el aumento del combustible (que pasó de $1.400 a $2.480 en pocos meses). Por ello, el municipio insistió en que la solución debe ser integral y participativa, involucrando al Gobierno de la Provincia y al Concejo Deliberante.



