Boca quedó eliminado de la Copa Libertadores.

La derrota 1-0 en La Bombonera le puso fin al sueño del Xeneize. Jugará los playoffs de la Sudamericana.

En una noche helada en Buenos Aires, el Xeneize no estuvo a la altura, en un partido en el que no tuvo gol, ni juego, ni suerte. El capitán Leandro Paredes no apareció al rescate y dejó al descubierto la dependencia deportiva y emocional que su equipo tiene.

El primer tiempo: Boca salió a jugar con una paciencia que se transformó en pasividad
Boca se pasó de paciente en los primeros 45 minutos y recibió un golpe inesperado. Después de haber controlado casi toda la etapa inicial, pagó carísima la falta de gol y se fue al vestuario 1-0 abajo.

El Xeneize se aproximó desde la pelota parada, como ya se volvió su costumbre, e intentó una y otra vez con jugadas inocuas. Al margen de algunos destellos de Tomás Aranda y las buenas intenciones de Exequiel Zeballos, Boca fue ineficaz en la ofensiva y extrañó a Ádam Bareiro y Miguel Merentiel.

Universidad Católica gestionó perfecto una contra, que fue una de sus pocas apariciones en el área de Brey, y lastimó al equipo de Ubeda. Lejos de gestionar la urgencia, el Xeneize creció en nerviosismo, errores no forzados y quedó al borde del abismo con el complemento por delante.

La segunda etapa: desesperación, desprolijidad y eliminación
El segundo tiempo, Boca jugó con desesperación y, aún sin Leandro Paredes en sintonía, se alejó aún más de la producción de juego colectivo. Entre el nerviosismo y el correr de los minutos, reinó la desprolijidad y el Xeneize agonizó.

Boca no tuvo juego, no tuvo gol, pero tampoco tuvo suerte: Valencia le sacó una pelota en la línea y arruinó la chance más clara de la noche.

Con una floja performance de sus mediocampistas, el DT sacó Ander Herrera por Alan Velasco y luego sacó a Marco Pellegrino para meter a Angel Romero.

A 10 minutos del final, el lesionado Miguel Merentiel entró en una pierna, pero no pudo torcer el desenlace. Romero hizo ilusionar a La Bombonera con un gol, pero el VAR alertó de la posición fuera de juego.

Arrancó bien, terminó pésimo: Balance negativo en su grupo y eliminación
Boca debutó con dos victorias que invitaron a la soñar en la Libertadores, con triunfos 2-1 ante Universidad Católica en Chile y 3-0 Barcelona en La Bombonera.

El arranque ilusionó y la clasificación parecía encaminada. En Brasil, las cosas se complicaron al perder con Cruzeiro 1-0 y luego llegó la caída ante Barcelona en Ecuador.

El Xeneize llegó a la última fecha al límite y solo una victoria le permitiría seguir con vida en la Copa. No solamente no la consiguió, sino que decepcionó con la presentación ante su gente y se despidió del certamen.