Boca cayó ante Barcelona y se complica en la Libertadores.

Miguel Merentiel tuvo una clarísima chance para poner a Boca arriba, pero no tuvo efectividad.

Boca Juniors sumó un nuevo dolor de cabeza en su excursión por Ecuador. Por la cuarta fecha del Grupo D de la CONMEBOL Libertadores 2026, el equipo dirigido por Claudio Úbeda perdió 1-0 frente a Barcelona SC en el Estadio Monumental de Guayaquil, complicando seriamente su panorama de cara a la clasificación a los octavos de final.

El Xeneize pagó muy cara su falta de efectividad. Pese a dominar grandes pasajes del encuentro y generar las ocasiones más claras, sufrió la puntería del conjunto local, que encontró la victoria en el segundo tiempo gracias a un contragolpe letal definido por el argentino Héctor Villalba.

Un primer tiempo accidentado: agua, lesión y tarjetas rojas

El encuentro fue atípico desde el pitazo inicial. La intensa lluvia dejó el campo de juego prácticamente «imposible» para el traslado del balón, lo que derivó en un partido friccionado, físico y de constante choque.

A los 20 minutos llegó la primera pésima noticia para Boca. Tras una barrida salvadora frente a Darío Benedetto y Milton Céliz, el arquero Leandro Brey quedó tendido con evidentes gestos de dolor. Tres minutos más tarde tuvo que abandonar el campo en camilla y entre lágrimas, cediéndole su lugar a Javier García.

El nerviosismo se apoderó del Xeneize y, a los 33 minutos, Santiago Ascacíbar vio la tarjeta roja directa. A instancias del VAR, el árbitro colombiano Carlos Betancurt expulsó al «Ruso» por una agresión sobre Céliz cuando este se encontraba en el piso. Sin embargo, la ventaja numérica para los ecuatorianos duró poco: en el sexto minuto de adición, Milton Céliz también se fue a las duchas tras propinarle un codazo a Leandro Paredes.

Boca perdonó y Barcelona dio el golpe de gracia

En la etapa complementaria, con ambos equipos con diez hombres, Boca mostró su mejor versión. Liderados por un Leandro Paredes brillante en la distribución, el Xeneize acorraló a su rival. Tomás Aranda y Miguel Merentiel tuvieron oportunidades inmejorables, pero chocaron con la figura del arquero José Contreras y con imprecisiones en los últimos metros. A los 18′, Exequiel «Changuito» Zeballos y Milton Giménez desperdiciaron otra chance clarísima en el área chica.

Como dicta el viejo axioma futbolero: los goles que no se hacen en un arco, se sufren en el otro. A los 28 minutos, los temores de Claudio Úbeda se hicieron realidad. Una salida rapidísima de  por el sector derecho desarmó a la defensa boquense; el centro atrás encontró a Héctor Villalba, quien sacó un derechazo cruzado inatajable para Javier García, decretando el 1-0 definitivo.

Con la desventaja, Boca fue pura impotencia y empuje, pero se quedó sin ideas para quebrar el cerrojo defensivo que armó Barcelona en el tramo final. Incluso, el local pudo ampliar la ventaja en el descuento, pero García evitó el segundo tanto en un mano a mano providencial.

El pitazo final decretó la primera victoria de Barcelona en esta edición de la Copa y encendió todas las alarmas en La Ribera, que ahora no tiene margen de error en las últimas dos fechas