
El encuentro que mantuvieron al mediodía del viernes el presidente de San Martín, Oscar Mirkin, y el presidente de Atlético Tucumán, Mario Leito, dejó un gesto institucional que trasciende la rivalidad más profunda del fútbol tucumano.
Al frente de las dos instituciones más influyentes de la provincia, ambos dirigentes protagonizaron una reunión orientada a recomponer vínculos, abrir canales de cooperación y superar distancias que durante años parecieron irreconciliables. Más allá de los colores y del peso simbólico del clásico, la señal fue clara: apostar a una agenda común para fortalecer el fútbol local.
La reunión, realizada en el hotel Hilton Garden Inn, reunió a las principales cúpulas dirigenciales. Por San Martín acompañaron a Mirkin el vicepresidente primero, Rafael Ponce de León; el vicepresidente segundo, Nicolás Nasrallah; el secretario Ernesto Baaclini; el jefe de prensa, Sebastián Lorenzo Pisarello; y Maximiliano Germán, subsecretario de Deportes y allegado a la HCD del “Santo”. Del lado de Atlético, estuvieron presentes el vicepresidente primero Ignacio Golobisky; el vicepresidente segundo, Gonzalo Carrillo; el secretario Mario Ávila; y el jefe de prensa, Silvio Nava. La composición de ambas delegaciones confirmó que no se trató de un encuentro protocolar, sino de un paso deliberado hacia la construcción de un trabajo coordinado.
Uno de los puntos centrales fue analizar la posibilidad de organizar un clásico amistoso. La idea seduce a ambas parcialidades y aparece como un atractivo para iniciar el año, aunque los tiempos juegan en contra. Atlético disputará la “Serie Río de la Plata” en Uruguay a mediados de enero, mientras que San Martín tendrá un debut oficial en febrero, con una pretemporada más breve y un calendario más exigente. Aun así, las dirigencias coincidieron en que el deseo de recuperar este tipo de partidos está latente, aunque la concreción dependa de ajustes deportivos y logísticos.



