¿Año Nuevo con lluvia?

A medida que se acerca el final del año, en Tucumán se repite una escena que combina ansiedad, organización y una inevitable mirada al cielo. Mientras se ultiman detalles para la cena, se define el lugar del brindis y se calculan las porciones, una pregunta atraviesa cada conversación familiar: ¿aguantará el tiempo o habrá que refugiarse bajo techo?

El Servicio Meteorológico Nacional anticipa un cierre de año marcado por el calor y una inestabilidad típica de esta época, con condiciones que irán cambiando a lo largo del miércoles y que obligarán a seguir de cerca la evolución del clima durante la jornada.

El miércoles 31 de diciembre comenzará con cielo mayormente cubierto y una temperatura mínima cercana a los 22 grados.

Durante la mañana y el mediodía el ambiente se mantendrá pesado, con nubosidad persistente y escasas probabilidades de lluvia, en un rango que no superará el 10%. Sin embargo, el panorama podría modificarse con el correr de las horas.

Hacia la tarde, el termómetro ascenderá hasta los 32 grados y la atmósfera se tornará más inestable. Para el tramo final del día, cuando comiencen los preparativos para la cena de Año Nuevo, el SMN prevé un aumento en la probabilidad de precipitaciones, con chances de tormentas aisladas que podrían desarrollarse de manera puntual. No se esperan fenómenos generalizados, pero sí chaparrones breves que podrían obligar a improvisar bajo techo en algunos sectores del Gran Tucumán.

La llegada del 2026, en cambio, se perfila con mejores condiciones. El jueves 1 de enero comenzará con cielo parcialmente nublado y temperaturas similares a las del día anterior, con una mínima de 22 grados. Con el correr de la mañana, el sol irá ganando protagonismo y la probabilidad de lluvias será prácticamente nula. Por la tarde, el calor se hará sentir con una máxima que rondará los 34 grados, en una jornada típicamente veraniega, ideal para actividades al aire libre, encuentros familiares o escapadas cortas.

El pronóstico extendido indica que el buen tiempo se mantendría durante los primeros días del año, aunque con altas temperaturas y elevada humedad, un combo habitual del verano tucumano. Las condiciones seguirán siendo propicias para la formación de nubosidad hacia las tardes, pero sin eventos significativos previstos al menos hasta el fin de semana.

Así, el cierre de 2025 llega con calor, algo de incertidumbre climática y la recomendación de siempre: estar atentos a las actualizaciones del pronóstico.

El brindis de medianoche podría darse bajo un cielo cargado de nubes, pero el 2026 arrancaría con sol y temperaturas bien altas, marcando el pulso de un verano que promete hacerse sentir con fuerza en Tucumán.