
Las lluvias persistentes elevaron el caudal del Río Chico y dejaron los suelos del oeste de la llanura tucumana cerca de la saturación. En apenas 13 días se acumularon entre 60 y 80 milímetros de agua, un registro equivalente al promedio mensual de la época que aumenta el riesgo de escorrentías si continúan las precipitaciones.
Las precipitaciones registradas durante los últimos días en Tucumán comenzaron a reflejarse en el comportamiento de los principales cursos de agua del interior provincial. Tras varias jornadas consecutivas de inestabilidad climática, el Río Chico mostró un incremento progresivo de su caudal, mientras que otros ríos y afluentes también registraron subas moderadas.
Crece el caudal del Río Chico por las lluvias
Según informó el observador meteorológico Cristofer Brito, las imágenes tomadas durante la jornada del martes permitieron observar el aumento de la corriente del Río Chico, en un contexto marcado por la continuidad de las lluvias.
Ante este escenario, el seguimiento de las cuencas se volvió prioritario para evaluar la evolución de los cauces y prevenir posibles desbordes. Los equipos de Defensa Civil y los especialistas mantienen el monitoreo de los cursos de agua frente a la persistencia de las precipitaciones.
Tucumán: los suelos están cerca de la saturación
Uno de los principales factores de preocupación es la cantidad de agua acumulada en el oeste de la llanura tucumana. De acuerdo con los registros de las estaciones meteorológicas de la zona, las precipitaciones alcanzaron entre 60 y 80 milímetros en un período de apenas 13 días.
Este volumen equivale al promedio de lluvia esperado para un mes en esta época del año, lo que evidencia la intensidad de las precipitaciones acumuladas en un lapso relativamente corto.
Brito advirtió que los perfiles del suelo se encuentran cerca de la saturación debido a la escasa capacidad de absorción que queda disponible. En estas condiciones, una parte importante del agua que continúa cayendo puede escurrir sobre la superficie, en lugar de infiltrarse en el terreno.
Qué puede pasar si continúan las precipitaciones
La saturación de los suelos y el aumento del caudal de los ríos son factores que requieren atención ante la posibilidad de nuevas lluvias. Cuando el terreno pierde capacidad para absorber el agua, crece el riesgo de escorrentías y de un incremento más rápido del volumen de los cursos de agua.
Por este motivo, el monitoreo de las cuencas y la evolución de las condiciones meteorológicas resultan fundamentales para detectar cambios y anticipar posibles complicaciones.
Mientras persista la inestabilidad climática, la atención estará puesta en el comportamiento del Río Chico y de los demás cauces del interior de Tucumán, así como en la respuesta de los suelos frente a nuevas precipitaciones.



