En la ciudad del clan Mansilla, otro año demuestra ser un corso. Mientras los mansillas nadan en sus millones, el pueblo de Aguilares se inunda años tras años sin tener una proyecciones reales y concretas para sus vecinos.
Hay plata para tribunas y jugosas pautas publicitarias, pero no para obras hídricas, así los vecinos del sur de Tucumán terminen con las inundaciones.




