Abogada detenida en Brasil; ya puede regresar a la Argentina

Agostina Páez

Agostina Páez, la abogada argentina que realizó gestos racistas a empleados de un bar en Río de Janeiro y que permanecía detenida con una tobillera electrónica desde enero en Brasil, pagó la fianza que le impuso la justicia brasileña y ya puede volver a la Argentina.

Según informaron fuentes del caso, la justicia del país vecino le retiró la tobillera electrónica, por lo que la joven ya puede firmar los documentos para volver al país en las próximas horas, donde esperará el fallo final del caso, que podría conocerse en 15 días.

El Tribunal Penal número 37 de Río de Janeiro le impuso dos condiciones a Páez para que pueda regresar a la Argentina: el pago de una caución equivalente a 60 salarios mínimos —unos 18.500 dólares— por un lado, y por el otro, que mantenga actualizados los datos de su domicilio residencial y contacto.

El permiso para que la abogada argentina pueda volver a su país se resolvió luego de que la joven reconociera y aceptara que había cometido un agravio racista de tipo penal en el país vecino y pidiera disculpas a las víctimas y a la sociedad. A raíz de este suceso, los magistrados aceptaron el habeas corpus presentado por su defensa.

Acusada por injuria racial

Páez se encuentra retenida en Brasil desde enero acusada de injuria racial: si bien la acusación inicial incluyó tres denuncias en su contra, en la última audiencia la parte acusatoria resolvió unificar los cargos y solicitar una condena de dos años de prisión, la mínima prevista para ese tipo de ilícito.

Una de las alternativas que evalúa la justicia es la homologación del acuerdo entre las partes, dictando una condena de dos años y sustituyendo la prisión por medidas alternativas, como trabajos comunitarios o cursos obligatorios vinculados a derechos humanos.

El episodio por el que fue imputada la joven ocurrió el pasado 14 de enero, cuando fue filmada realizando gestos racistas hacia empleados de un bar de Ipanema -según ella, como respuesta a provocaciones previas. Uno de esos empleados la denunció y la Policía Civil comenzó una investigación, que dio por concluida el 23 de enero, al considerar que el video era prueba suficiente.

Luego se conoció una grabación de una cámara de seguridad de la zona en la que se observa a uno de los meseros gritándole y realizando un gesto obsceno, hecho por el que la defensa de Páez presentó una denuncia penal.