
A casi dos décadas del brutal asesinato de Paulina Lebbos, el caso vuelve a sacudir a Tucumán. El 2 de marzo, la Justicia sentará en el banquillo de los acusados a Víctor César Soto, expareja de la víctima y padre de su hija, y a Sergio Kaleñuk, hijo de un exfuncionario clave del poder provincial. Es la primera vez que los principales sospechosos del femicidio serán juzgados.
“Para nosotros siempre está la expectativa por verdad y por justicia para el homicidio impune de Paulina”, dijo a TN Alberto Lebbos, el padre de la joven asesinada, tras conocerse la noticia del inicio de un cuarto juicio.
El crimen, ocurrido en febrero de 2006, destapó una red de encubrimiento que salpicó a la cúpula policial, funcionarios y hasta al propio Poder Judicial, pero el paso del tiempo no logró romper el pacto de silencio y el nombre del asesino sigue siendo un misterio.
“Es la perversión de un sistema corporativo, que se autodefiende y que va protegiendo a estos delincuentes que se disfrazan de funcionarios públicos”, apuntó Lebbos sobre el funcionamiento de esa red, hasta el momento, impenetrable.
Sin embargo, el hombre nunca bajó los brazos: “Es una lucha sin cuartel contra gente muy poderosa que va dando sus frutos, como la lucha que no se abandona”.



