
En una noche cargada de dramatismo en la ciudad de Monterrey, Bolivia demostró que su ambición mundialista está más viva que nunca. Tras un inicio complicado ante Surinam, «La Verde» supo reaccionar a tiempo para llevarse un 2-1 que la deposita directamente en la finalísima del Repechaje internacional.
El partido: Del sufrimiento al desahogo
El encuentro comenzó cuesta arriba para los sudamericanos cuando Liam Van Gelderen aprovechó una indecisión defensiva a los 47 minutos para poner el 1-0 a favor de los caribeños. A partir de allí, Surinam se dedicó a enfriar el partido y demorar el juego, una estrategia que terminaría pasándole factura ante la insistencia boliviana.
Los cambios que valen un Mundial
El ingreso de los juveniles fue la llave del éxito para el técnico Villegas:
El empate: A los 71′, Moisés Paniagua capturó una pelota en el área y con un «puntinazo» certero batió al arquero Etienne Vaessen para el 1-1.
La victoria: A los 77′, una falta sobre Juan Godoy en el área derivó en un penal que Miguel Terceros cambió por gol con una ejecución impecable a los 79′.
El último escalón: Irak
Bolivia ahora tiene una cita con la historia. El martes 31 de marzo (en la medianoche del miércoles para Argentina), volverá al mismo estadio para enfrentar a Irak. El ganador de este cruce se integrará al Grupo I del Mundial, compartiendo zona con potencias como Francia, Senegal y Noruega.



