
La convivencia en Gran Hermano Generación Dorada atraviesa uno de sus momentos más tensos, con Solange Abraham en el centro de la polémica tras ser señalada por sus compañeros y protagonizar un fuerte cruce dentro de la casa.
Durante una actividad propuesta por la producción, los participantes debían identificar al más “ventajero”, “soberbio” o “cobarde”. En ese contexto, varios coincidieron en apuntar contra la tucumana, consolidando una imagen negativa que ya venía creciendo en el grupo.
La tensión escaló tras la eliminación de Nicolás Sícaro, con quien mantenía un vínculo cercano. Abraham celebró su salida en el living, lo que generó el enojo de otros jugadores, especialmente de Nazareno Pompei, quien cuestionó su actitud y la acusó de burlarse.
El conflicto continuó en una charla posterior entre ambos. Aunque Solange intentó explicar que su reacción formaba parte del juego, Pompei rechazó sus argumentos y sostuvo su postura crítica. La discusión derivó en un momento de alta carga emocional.

Visiblemente afectada, Abraham rompió en llanto y expresó su malestar por haber sido tratada como “mala persona”. “Me dijeron que no tengo humanidad porque estoy jugando”, sostuvo entre lágrimas, dejando ver su costado más vulnerable en medio del aislamiento.
El episodio, que también incluyó cuestionamientos de otros participantes como Emanuel Di Gioia, evidenció el creciente nivel de conflicto dentro de la casa y sorprendió tanto a los jugadores como al público que sigue el reality.



