A fin de mes, la nafta subiría hasta un 7 %

Analistas del sector estiman que la aplicación pendiente de tributos podría impactar en los precios de nafta y gasoil en las próximas semanas.

Si a fin de este mes el Gobierno nacional decide trasladar al surtidor la actualización pendiente de impuestos a los combustibles, se espera un aumento en los precios de la nafta de hasta un 7%, mientras que el gasoil podría subir alrededor de un 2%, según estimaciones del sector energético y tributaristas. La proyección surge porque aún restan incorporarse al precio final los ajustes impositivos acumulados de varios trimestres, que no se trasladaron por completo a las estaciones de servicio.

Los tributos que inciden directamente en el precio son el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y el Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC), que se actualizan de manera trimestral en función de la inflación acumulada, tal como establece la legislación vigente. Por diferentes decisiones administrativas, gran parte de esos ajustes quedó postergada, y ahora la posibilidad de aplicarlos de una vez genera expectativas de impacto sobre los importes finales.

Analistas del sector estiman que la aplicación pendiente de tributos podría impactar en los precios de nafta y gasoil en las próximas semanas.

Según analistas consultados por medios especializados en el sector, la brecha entre los impuestos vigentes y los que correspondería aplicar por la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC) lleva a que la nafta arrastre un atraso impositivo mayor que el gasoil. Por esa razón, el aumento proyectado sería más pronunciado en el primer caso.

El Gobierno había establecido cronogramas de actualización impositiva que preveían aplicar estos ajustes de forma trimestral, pero en varios períodos se optó por diferirlos o escalonarlos para moderar el impacto en los precios y en la inflación general. Ahora, si se decide avanzar con la actualización completa pendiente, el traslado al precio final podría darse de manera escalonada o en etapas, según fuentes del sector.

Este posible aumento de los combustibles se da en un contexto en el que otros sectores de la economía también han experimentado subas por actualización de impuestos o ajustes similares, como ocurrió con servicios, alquileres y otras tarifas al inicio del año, lo que genera preocupación entre los consumidores sobre el efecto acumulado en los presupuestos familiares.

Un dato clave a tener en cuenta es que la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono sigue siendo una herramienta fiscal sensitiva para los precios en surtidor, ya que representa un componente tributario obligatorio que, cuando se aplica en su totalidad, impacta directamente en el costo del litro de nafta y gasoil que paga el consumidor.