
En su primer mensaje por la Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, el papa León XIV emitió una fuerte advertencia respecto al avance de la inteligencia artificial (IA), describiéndola como un «oráculo» que amenaza la autonomía del pensamiento y la calidad del debate público.
El pontífice estadounidense, quien asumió en un período marcado por transformaciones tecnológicas, manifestó que «eludir el esfuerzo del propio pensamiento, conformándonos con una compilación estadística artificial, corre el riesgo, a largo plazo, de erosionar nuestras capacidades cognitivas, emocionales y comunicativas».
Desde su perspectiva, la revolución digital no debe ser detenida, pero requiere ser «guiada» con urgencia para evitar que el tejido social y político quede subordinado a la lógica de los algoritmos.

El Papa analizó el impacto de la tecnología en la industria cultural y la comunicación, advirtiendo que gran parte de la creatividad humana «corre el riesgo de ser desmantelada» ante la producción masiva de textos, música y videos generados por máquinas.
En este contexto, expresó su inquietud por la persuasión encubierta que ejercen los ‘chatbots’ y la simulación de relaciones en redes sociales, donde se torna cada vez más complicado discernir si se está interactuando con seres humanos o con «bots».
Además, León XIV denunció la creación de un «oligopolio» tecnológico controlado por un pequeño grupo de empresas y exigió a los legisladores de todo el mundo una «regulación adecuada» y «transparencia» para enfrentar la desinformación y proteger la integridad de las personas en un entorno que describió como un mundo de espejos digitales.



