“Soy un hombre decente”, afirmó Maduro ante el tribunal de Nueva York

El dictador de Venezuela es acusado de narcoterrorismo. “Soy inocente. No soy culpable. Soy un hombre decente”, declaró frente al juez Alvin Hellerstein.

En una audiencia celebrada en un tribunal federal de Nueva York, Nicolás Maduro se presentó este lunes y se declaró “no culpable” de los cargos que le imputa la justicia estadounidense.

Frente al juez, el exmandatario aseguró: “Soy inocente. No soy culpable de nada de lo que se ha mencionado aquí” y añadió que “sigo siendo el presidente de mi país”.

La fiscalía le atribuye cuatro cargos penales, que incluyen narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas de guerra —entre ellas ametralladoras y dispositivos destructivos—. Antes de que Maduro pronunciara su declaración de inocencia, el juez leyó una versión resumida de la acusación.

El expediente sostiene que el acusado habría dirigido una red internacional de tráfico de cocaína vinculada a organizaciones armadas y criminales de alto perfil, citando a los cárteles mexicanos de Sinaloa y Los Zetas, la guerrilla colombiana de las FARC y la banda venezolana Tren de Aragua.

La imputación describe una supuesta colaboración entre esas organizaciones y miembros del entorno del dirigente para facilitar el tráfico y la protección de las operaciones.

La declaración de inocencia inicia el proceso penal en Estados Unidos, que continuará con procedimientos de instrucción, posibles mociones de las partes y, en su caso, un juicio. El caso plantea además consecuencias políticas y diplomáticas: la acusación contra un exmandatario en ejercicio o recientemente en ejercicio tiene repercusiones sobre la legitimidad interna, las relaciones internacionales y la dinámica regional en América Latina.

En los próximos pasos procesales, la defensa podrá presentar recursos, solicitar desestimaciones o acuerdos, y la fiscalía deberá probar las alegaciones en etapas sucesivas. Mientras tanto, el pronunciamiento público de Maduro reafirma su negación de los cargos y su reclamo de continuidad en la jefatura del Estado, aunque el marco legal internacional y las sanciones que motivaron la causa seguirán determinando la evolución del caso.