El Gobierno nacional avanza en la definición del nuevo cuadro tarifario de energía eléctrica y gas natural que regirá a partir de 2026, luego de que venciera el plazo de consulta pública sobre el régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF), destinado a reemplazar el esquema vigente de segmentación por niveles de ingresos.
En paralelo, el equipo económico analiza modificaciones en el tratamiento de las importaciones de gas, cuyo costo comenzará a trasladarse de manera directa a los usuarios.
El período para que ciudadanos, entidades y organizaciones presentaran observaciones finalizó el viernes 19 de diciembre. Con ese proceso concluido, la Secretaría de Energía ultima los detalles del nuevo sistema, que reducirá la segmentación de tarifas y redefinirá el alcance de los subsidios estatales.
En el caso de la electricidad, alrededor de 7.330.000 hogares de todo el país —correspondientes a usuarios de mayores ingresos, con elevado patrimonio o que renunciaron a la asistencia estatal— dejarán de recibir subsidios desde el 1 de enero de 2026. Hasta ahora, estos usuarios cubrían el 92% del costo real de generación eléctrica y el 80% del gas; con el nuevo esquema, pasarán a abonar el 100% del precio mayorista de ambos servicios.
A este grupo se sumarán unas 140.000 familias identificadas como “Nivel 3 – Ingresos medios”, con ingresos equivalentes a entre tres y tres canastas y media de pobreza.
De este modo, el 45% de los usuarios del sistema eléctrico quedará sin subsidios, mientras que el esquema general pasará de tres a dos niveles de segmentación.
Modificación del esquema
El 55% restante de los hogares —unos 9.100.000— continuará recibiendo asistencia estatal. Se trata de familias que declaran ingresos mensuales por hogar inferiores a $3.771.987. En estos casos, el Estado cubrirá el 50% del costo de la electricidad hasta un consumo máximo de 300 kilovatios-hora (kWh) mensuales en verano e invierno, o de 150 kWh en otoño y primavera. Además, se aplicará una bonificación adicional del 25% desde enero, que se reducirá de forma progresiva hasta eliminarse el 31 de diciembre de 2026.
En cuanto al gas natural, el nuevo esquema prevé unificar en 3,79 dólares por millón de BTU el precio que se trasladará a las tarifas, correspondiente a los contratos celebrados entre productoras y distribuidoras en el marco del Plan Gas. Actualmente, ese valor se ubica en torno a los 2,90 dólares en los meses de verano y alcanza los 4,50 dólares durante el invierno.
Los subsidios al gas quedarán limitados al 50% de los bloques de consumo garantizados —que varían según la región del país— y solo se aplicarán entre abril y septiembre. Esta modificación anticipa un incremento de dos dígitos en las tarifas de gas a partir del próximo mes, aunque el impacto final en las facturas aún no fue detallado oficialmente.




