“El aguinaldo dejó de ser un extra para convertirse en pagos de deudas”

casi cinco de cada diez trabajadores destinarán el medio aguinaldo de diciembre a saldar obligaciones

En un contexto de estabilidad macroeconómica pero con salarios que aún no recuperan poder de compra, el aguinaldo de diciembre 2025 se encamina a cumplir un rol muy distinto al tradicional.

Según un relevamiento de Focus Market, al que tuvo acceso Tendencia de Noticias, los trabajadores argentinos utilizarán este ingreso extraordinario principalmente para cubrir deudas y afrontar gastos cotidianos, dejando en segundo plano el ocio, las vacaciones y las inversiones personales. La tendencia sintetiza el clima económico de fin de año: un alivio financiero que ya no se vive como oportunidad de disfrute sino como mecanismo de supervivencia.

El estudio, realizado sobre 3.875 casos, se basa en la población de 10.051.200 asalariados registrados que, según datos del SIPA, están habilitados a recibir el medio aguinaldo. De ese universo, 6.204.300 pertenecen al sector privado, 3.406.000 al sector público y 440.900 al régimen de casas particulares.

Focus Market señala que los datos evidencian “una transformación en los patrones de consumo del aguinaldo, pasando de un enfoque en ocio e inversiones a uno más orientado a la supervivencia financiera”. En esa línea, el director de la consultora, Damián Di Pace, explicó que “el aguinaldo de diciembre 2025 muestra una orientación más conservadora y defensiva comparado con 2024, con un énfasis en reducir deudas y cubrir gastos esenciales”, lo que refleja “una recuperación incompleta para los hogares medios y bajos, priorizando la estabilidad sobre el crecimiento patrimonial”.

El estudio también revela una caída significativa en los rubros vinculados al ocio. El gasto en vacaciones retrocede del 26% al 19%, consolidando una tendencia que ya se había observado a mitad de año, cuando ese ítem descendió al cuarto lugar entre las prioridades.

Las inversiones en acciones también disminuyen —del 23% al 19%— en un marco de volatilidad financiera y preferencias más prudentes.

Di Pace agregó que “el hecho de que el stockeo en supermercados caiga al 1% y el plazo fijo se quede en solo 2% es una señal clara de normalización”, ya que los consumidores no sienten la necesidad de anticiparse a subas de precios ni de inmovilizar su dinero en instrumentos con tasas reales negativas. “Es el primer aguinaldo en años donde la inflación esperada está por debajo de la tasa de interés; por eso prefieren pagar deudas o dejarlo líquido antes que ‘congelar’ el dinero”, detalló.