
Según datos oficiales, los juguetes vendidos en Argentina resultan entre un 30% y un 75% más caros que los mismos productos ofrecidos en Brasil, Chile y México. Para intentar revertir esa diferencia, el Gobierno dispuso en noviembre una reducción de los aranceles de importación sobre 14 categorías de juguetes, bajando la alícuota del 35% al 20%.
Julián Benítez, vocero de la Cámara Argentina de la Industria del Juguete, señaló que Argentina había mantenido un arancel del 35% en la importación de juguetes, que es el máximo consolidado a nivel de la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Explicó que ese nivel arancelario se había aplicado de común acuerdo con los socios del Mercosur, pero que hace alrededor de un año y medio Brasil decidió reducir su arancel del 35% al 20%, dejando a Argentina en una posición aislada hasta la reciente medida.
Sin embargo, Benítez advirtió que la cuestión arancelaria no es, por sí sola, la que determina los precios finales de los juguetes en el país. Subrayó que intervienen múltiples factores: la demanda del mercado, la escala de los mercados destino, las distancias y el tráfico marítimo, los costos de flete, la infraestructura y la logística. Aclaró que un importador que solicita cotizaciones a fabricantes en China puede obtener condiciones distintas según el destino: mercados mayores como Brasil, México o Estados Unidos suelen acceder a descuentos que no siempre están al alcance de importadores argentinos.
En ese sentido, afirmó que el fenómeno es multicausal y que la falta de demanda o el bajo consumo son dificultades centrales. Como indicio de dinamismo, Benítez destacó que, a pesar de mantener un arancel del 35%, las importaciones entre enero y octubre se duplicaron y que aumentó la cantidad de empresas importadoras: según sus cifras, hay 321 empresas nuevas en 2025 respecto de 2024, totalizando 530 empresas que ingresaron al negocio de la importación.
La medida de reducción arancelaria pretende mejorar la competitividad de los precios, pero su impacto real dependerá de cómo interactúen esos múltiples factores estructurales y de demanda en los próximos meses.



