Los trolls oficialistas impusieron el hashtag #Chiqui Mafia

Las cuentas libertarias impulsaron el apodo en una ofensiva digital que mezcla denuncias, presión política y la disputa por el control del fútbol argentino.

En medio de una escalada de tensiones entre el gobierno de Javier Milei y la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), los trolls oficialistas viralizaron el hashtag #ChiquiMafia para atacar a Claudio «Chiqui» Tapia, presidente de la entidad.

Este término, que denuncia supuestos actos de corrupción y manejos irregulares, resurgió con fuerza tras su ratificación unánime como representante de la CONMEBOL ante la FIFA, hoy 28 de noviembre, en un congreso en Lima. La designación, aprobada por unanimidad, desató indignación en redes, donde cuentas pro Milei lo tildan de «mafioso» y exigen su salida.

Los escándalos más actuales giran en torno a irregularidades electorales y decisiones arbitrales controvertidas. En octubre de 2024, Milei anunció una investigación por presuntas manipulaciones en la reelección de Tapia, comparándolas con fraudes en Venezuela. Recientemente, el 26 de noviembre de 2025, estalló la polémica por la «designación» de Rosario Central como campeón anual, una medida que Tapia defendió públicamente por primera vez, argumentando que «conoce las entrañas» del fútbol y tiene «el lomo curtido». Esto generó acusaciones de favoritismo y también muestras de apoyo: decenas de clubes del ascenso publicaron mensajes idénticos de respaldo a Tapia.

Otro foco es el presunto lavado de dinero en una financiera amiga de Tapia, denunciado el 26 de noviembre, que agrava el escándalo interno en la AFA.

Además, el cruce con Estudiantes de La Plata, liderado por Juan Sebastián Verón, incluye sanciones al club platense y a su presidente por comunicados críticos, en un contexto de presiones para que se implemente el sistema de sociedades anónimas deportivas (SAD).

Los trolls oficialistas, con bios libertarias, amplifican esto en X: posts como los de @TalidanMilei o @derechazoar acumulan miles de interacciones, replicando videos de Milei y graffitis anti Tapia. El hashtag #ChiquiMafia supera las 20 menciones por hora, fusionando críticas políticas (vínculos peronistas de Tapia) con demandas de «limpieza» en el fútbol.

Esta «guerra digital» no solo deslegitima a Tapia, sino que polariza al fútbol argentino, entre defensores de la estructura actual y promotores de reformas privatizadoras.

Mientras, hinchas independientes se suman, exigiendo transparencia en un deporte cada vez más entrelazado con la política.