
El mítico estadio de Boca Juniors podría vivir en los próximos años uno de sus cambios más profundos. Según fuentes oficiales, este noviembre hubo un avance decisivo para que el proyecto de ampliación de La Bombonera —impulsado por Juan Román Riquelme— gane efectividad, con obras programadas para arrancar a partir de 2026.

¿Qué implica este avance?
La Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dio luz verde al plan de obras, allanando trabas urbanísticas que hasta ahora demoraban el proyecto. Eso despeja un obstáculo clave: la declaración de inmueble histórico que frenaba modificaciones.
Boca ya comenzó reformas internas: se renovaron palcos de la Platea Media, baños, pasillos, accesos y zonas comunes. Todas estas intervenciones preparan el camino para la fase final de la ampliación.
El plan busca expandir la capacidad del estadio desde las actuales ~57.000 espectadores (o su aforo habitual) hacia más de 80.000. Según los cálculos del club, la ampliación se financiaría con un esquema basado en palcos y plateas nuevas, sin necesidad de endeudamientos externos.
¿Cómo cambiará La Bombonera?
El plan contempla derribar los actuales palcos que dan a la calle Dr. del Valle Iberlucea y levantar nuevas tribunas/cuerpos de plateas, completando así el “anillo” del estadio, sin necesidad de adquirir casas vecinas. Además:
Se planea una cuarta bandeja superior para sumar capacidad.
Las remodelaciones internas buscan mejoras de confort: palcos renovados, nuevos ingresos, accesos modernizados, servicios de comida y mejores espacios comunes.
En paralelo, el club prevé reordenar su localía para los partidos que coincidan con obras, aunque ya habría un plan alternativo definido.
¿Por qué este momento?
Según fuentes del club, el relanzamiento del proyecto responde a varios factores:
El aval legal y urbanístico tras la decisión porteña de no proteger La Bombonera como inmueble histórico. Eso dejó libre el camino para remodelaciones estructurales.
El deseo de Riquelme de cumplir una promesa de campaña y dar a los hinchas un estadio digno de la magnitud de Boca, en capacidad y modernización.
Una estrategia para posicionar al club no solo en lo futbolístico, sino en lo institucional y comercial: un estadio renovado sumaría valor de marca, atraerá más socios, inversores y podría proyectarse como sede de eventos internacionales.
¿Qué sigue ahora?
En los próximos meses se espera el anuncio oficial del “Master Plan” con planos definitivos, cronograma y presupuesto.
Si todo sale según lo planificado, entre 2026 y 2027 la Bombonera comenzará a vivir la primera etapa de obras, apuntando a una capacidad de ~80.000 espectadores o más.
Mientras tanto, se trabajará en la logística necesaria para que Boca tenga estadios alternativos si la cancha no está disponible, sin afectar el calendario oficial.
Lo que durante años fue un sueño relanzado en campaña política hoy parece más cerca que nunca. La Bombonera va camino a convertirse en un estadio de escala internacional, moderno y con capacidad suficiente para albergar a decenas de miles de hinchas.
Si Riquelme logra llevar a cabo este plan, Boca no solo ganará en espacio: ganará en historia, prestigio y símbolos. Porque un estadio no es solo cemento y tribunas… es la casa de la pasión más grande del fútbol argentino.



