Tucumán en alerta: peligra la cosecha de caña en el sur.

La persistencia de las lluvias encendió las alarmas en el sector azucarero de Tucumán.

Las persistentes lluvias complican la zafra 2026 en el sur tucumano y generan preocupación entre los productores, que advierten sobre el riesgo de dejar caña sin cosechar. Con caminos rurales deteriorados y campos anegados, reclaman asistencia económica, créditos y la declaración de la Emergencia Agropecuaria.

La persistencia de las lluvias encendió las alarmas en el sector azucarero de Tucumán. En el sur provincial, las dificultades para ingresar a los campos y trasladar la producción hacia los ingenios ponen en riesgo una parte de la cosecha de caña de azúcar, en un momento clave de la zafra 2026.

Los terrenos saturados de agua y el deterioro de los caminos rurales complican el trabajo de las cosechadoras y el tránsito de los camiones.

Los terrenos saturados de agua y el deterioro de los caminos rurales complican el trabajo de las cosechadoras y el tránsito de los camiones. Frente a este escenario, los productores advierten que una parte de la caña que todavía permanece en los campos podría quedar sin levantar si las condiciones climáticas no mejoran.

La preocupación se concentra especialmente en los pequeños y medianos productores, que deben afrontar costos de combustible, insumos, contratación de maquinaria y compromisos financieros, incluso cuando las condiciones del tiempo impiden avanzar con normalidad en la cosecha.

La zafra 2026 alcanzó un 79% de avance

De acuerdo con los datos oficiales del Instituto de Promoción del Azúcar y Alcohol de Tucumán (IPAAT), al 22 de octubre la zafra registraba un avance del 79%, con más de 15,5 millones de toneladas de caña molidas.

Aunque el porcentaje refleja un importante volumen de actividad, todavía queda una parte de la producción estimada por procesar. Las lluvias agregan incertidumbre sobre la posibilidad de completar la cosecha dentro de los plazos previstos.

Ante esta situación, algunos ingenios evalúan extender la molienda durante noviembre e incluso diciembre, siempre que el clima y las condiciones operativas permitan mantener la actividad.

La evolución de las precipitaciones será determinante para establecer cuánto de la caña que permanece en los campos podrá ser cosechada y trasladada a las fábricas antes del cierre de la campaña.

Productores reclaman la Emergencia Agropecuaria

Frente a las dificultades, representantes del sector cañero impulsan un nuevo pedido al Gobierno provincial, encabezado por Osvaldo Jaldo, para que se declare la Emergencia Agropecuaria y se implementen medidas que permitan amortiguar las pérdidas.

Entre los principales reclamos figuran la asistencia económica, el acceso a créditos y medidas de alivio impositivo para los productores afectados.

El planteo apunta a brindar herramientas financieras para sostener la actividad en un contexto en el que los gastos continúan, mientras que las lluvias limitan la posibilidad de trabajar con normalidad.

La situación es especialmente delicada para los establecimientos de menor escala, que cuentan con menos margen para absorber pérdidas o afrontar nuevas obligaciones financieras.

La preocupación alcanza a toda la economía del interior

Las complicaciones de la zafra no afectan únicamente a quienes producen caña de azúcar. La actividad también involucra a trabajadores rurales, transportistas, contratistas, proveedores de insumos y comercios que dependen del movimiento económico generado por la cosecha y la molienda.

Una reducción en el volumen de caña procesada podría repercutir en toda esa cadena productiva, con consecuencias para el empleo y los ingresos de numerosas familias del interior tucumano.

Por eso, el impacto de las lluvias trasciende el estado de los campos y los caminos rurales: también pone en discusión la capacidad del sector para sostener la actividad durante las últimas semanas de la campaña.

El clima será clave para el cierre de la zafra

El principal interrogante es cuánto de la caña que todavía permanece en los campos podrá llegar a los ingenios antes de que finalice la zafra 2026.

La posibilidad de extender la molienda hasta noviembre o diciembre dependerá de la evolución del tiempo, de la recuperación de los caminos y de las condiciones para retomar las tareas de cosecha y transporte.

Mientras tanto, los productores esperan respuestas a sus reclamos de asistencia y medidas de alivio económico. En el sur tucumano, la preocupación crece ante el riesgo de que las lluvias no solo demoren la campaña, sino que también provoquen pérdidas difíciles de recuperar para una actividad central en la economía provincial.