
La influencer tucumana Danelik Star vivió un incómodo momento mientras realizaba una transmisión en vivo desde una sucursal del supermercado Gómez Pardo. Un empleado se acercó para informarle que las normas del establecimiento no permitían realizar filmaciones ni tomar fotografías, lo que desató un intercambio que quedó registrado ante sus seguidores.
La joven intentó explicar que estaba grabándose a sí misma y no al resto de las personas que se encontraban en el comercio. “Me estoy filmando yo sola”, respondió cuando le comunicaron la restricción.
Sin embargo, el trabajador sostuvo que se trataba de una disposición de la empresa. “De la empresa no lo permiten, ¿me entendés? Lo que es filmar y sacar fotos”, le explicó, mientras la streamer insistía en que únicamente estaba realizando contenido para sus redes.
En medio del intercambio, Danelik interpretó el pedido como una invitación a abandonar el lugar y expresó frente a la cámara: “Me están corriendo”.
El empleado, por su parte, aclaró que no le estaban exigiendo retirarse del supermercado, sino que debía dejar de transmitir. Incluso le indicó que podía continuar con sus compras una vez finalizado el vivo.
La influencer decidió consultar a sus seguidores sobre qué hacer. “¿Quieren que me vaya o quieren que corte, compre y me voy a comprar a otro lugar donde pueda filmar?”, preguntó mientras seguía transmitiendo.
Finalmente, Danelik optó por retirarse del establecimiento y expresó su malestar por la situación.
@juanmsz06 Te parece bien?… #fypシ #paratiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii #chisme #argentina🇦🇷 #viralditiktok @Telefe @DANELIK💅🏻 ♬ sonido original – Juan
“Bueno, chicos, nos vamos porque no nos dejan hacer stream acá. Y nada, yo estoy trabajando, entonces no voy a comprar acá”, manifestó ante su audiencia.
La creadora de contenido también reflexionó sobre las dificultades que encuentra para desarrollar su actividad en Tucumán. “Acá donde yo vivo no es normal que la gente haga las cosas que yo hago”, sostuvo.
Antes de abandonar el lugar, volvió a referirse al episodio con una frase que resumió su enojo: “Nos vamos echadas del Gómez Pardo”.
El video dejó expuestas las distintas posturas: mientras la influencer defendió la transmisión como parte de su trabajo, el empleado explicó que simplemente estaba cumpliendo las normas internas del supermercado y aclaró que podía permanecer allí si dejaba de filmar.



