Tras las graves denuncias por intimidación de efectivos a estudiantes dentro del predio de San Miguel de Tucumán, Sergio Robín le exige respuestas urgentes a la cúpula policial.
En un clima de extrema tensión institucional, el decano de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT, Sergio Robín, mantiene una reunión crucial este martes 20 de octubre de 2026 con las máximas autoridades de la Policía de Tucumán, encabezadas por el subjefe Roque Yñigo.
El encuentro, de carácter urgente, fue exigido por las autoridades universitarias tras una sucesión de hechos de intimidación y patrullajes ilegales que vulneraron de forma directa el predio escolar.
La comunidad educativa se encuentra en estado de alerta tras confirmarse dos incidentes de extrema gravedad.
Apretada y amenazas en un baño
Alumnos de la institución denunciaron que un efectivo policial —identificado como Diego Navarro— encerró, interrogó e increpó a un estudiante de la carrera de Historia dentro de un baño de la facultad. Según los reportes, el hostigamiento estuvo directamente vinculado a la participación del alumno en las protestas previas a la Marcha Federal Universitaria.
Desde la Comisaría 11° ensayaron disculpas formales y prometieron el traslado del agente.
Invasión de Infantería
El viernes posterior al primer incidente, cuatro agentes pertenecientes al cuerpo de Infantería irrumpieron fuertemente equipados y patrullaron los pasillos internos de la facultad. La maniobra fue calificada por los centros de estudiantes y docentes como una provocación abierta y una flagrante violación al artículo 31 de la Ley de Educación Superior, que prohíbe taxativamente el ingreso de fuerzas de seguridad a las universidades nacionales sin orden judicial previa.
Ante el repudio generalizado, el subjefe de la fuerza, Roque Yñigo, confirmó la apertura de una investigación interna para determinar las responsabilidades y aplicar las sanciones correspondientes a los efectivos involucrados.
Mientras tanto, desde la decanatura de Filosofía y Letras buscan establecer compromisos firmes para blindar los derechos democráticos de los estudiantes y garantizar de manera absoluta que la policía no vuelva a pisar el suelo universitario.




